LA HORA FINAL DE CASTRO

Posted 22 Febrero 2008 by
Categories: Periodismo, Personajes

Roberto Bardini

El título está tomado del libro publicado en 1992 por el periodista argentino naturalizado estadounidense y columnista del Miami Herald, Andrés Oppenheimer, por el que ganó el Premio Ortega y Gasset en España. Son más de 400 páginas, resultado de una estadía de seis meses en Cuba y más de 500 entrevistas a partidarios y opositores, menos al personaje objeto del libro. La contratapa prometía revelar “la historia secreta detrás del gradual derrumbe del comunismo en Cuba”, pero transcurrieron 16 años y el no-entrevistado se retira del gobierno luego de cumplir casi medio siglo en el poder, el comunismo aún no se derrumbó en la isla y, como bromean algunos colegas, Oppenheimer no devolvió el premio.

tad.jpgMás suerte con Castro tuvo Tadeusz Witold Szulc, un judío polaco de familia rica que fue joven reportero de Associated Press en Brasil, luego encargado de cubrir la ONU para United Press y, finalmente, célebre corresponsal y enviado especial del New York Times durante 15 años. Conocido mundialmente como Tad Szulc, era un dandy aficionado a la buena cocina y con excelentes vínculos en la alta sociedad de Washington y Nueva York. Ninguna de estas características atenuó su minuciosa curiosidad de investigador, que para la CIA lo hizo sospechoso como “izquierdista”.

Autor de 25 libros y fallecido en 2001 a los 74 años, Szulc nunca fue correa de transmisión de los poderosos ni propagandista de ninguna ideología porque era un aristócrata como persona y como profesional. Entrevistó a Castro por primera vez en 1959 cuando recién había triunfado la revolución y volvió a entrevistarlo en 1961, después de la invasión estadounidense a Playa Girón. Desde entonces, a diferencia de Oppenheimer, llegaba a La Habana cuando quería.

En abril de 1984, el periodista publicó en Parade Magazine una charla que da el tono de la relación que mantenía con el líder:

“Conocí a Castro hace 25 años, cuando yo era un joven periodista del New York Times y acababa de triunfar la revolución cubana. Tuvimos en esa época muchas largas conversaciones en las que Castro me iba explicando lleno de entusiasmo los planes del futuro revolucionario. En 1961, poco después de la abortada invasión de bahía Cochinos, regresé a Cuba, donde recorrí, acompañado de Castro, el escenario de la batalla. Habían pasado 23 años desde nuestro último encuentro y me hallaba ahora en el espacioso y sencillo despacho de Castro en el palacio de la Revolución, de La Habana, retornando la conversación donde la habíamos dejado hacía una generación.

“A sus 57 años, Fidel Castro parece mantenerse en una forma física impresionante. Está más delgado que antes y sus reflejos son asombrosos (como pude comprobar cuando estuvimos cazando patos ese domingo), y su energía no ha disminuido.

“Mientras escuchaba a Castro, tenía la impresión de que no habían pasado los años. Nuestra relación parecía la misma, como si estuviéramos continuando una conversación que había empezado una tarde hacía un cuarto de siglo. Efectivamente, su inteligencia y su retórica eran más agudas aún que cuando éramos jóvenes”.

En 1986, el reportero estrella publicó Fidel, un retrato crítico, hasta el momento la mejor biografía sobre el personaje, que no cae en odas al “comandante internacionalista” ni en ataques al “dictador comunista”. Szulc convenció a Castro de que no existía una “biografía seria” de él. Y el personaje, que de antemano sabía que no le iba a gustar lo que el periodista iba a escribir, aceptó: le abrió todas las puertas, lo abrumó con datos, no dejó pregunta sin responder y estuvo de acuerdo en no revisar los originales antes de su publicación.

Y, efectivamente, a Castro el libro no le agradó pero Szulc se transformó en el biógrafo más fiable de todos los que acometieron la tarea, entre los que se encuentran el español Ignacio Ramonet, el chileno Jorge Edwards, el brasileño Frei Betto, el cubano Norberto Fuentes y, desde luego, el argentino naturalizado estadounidense Andrés Oppenheimer.

Dieciséis años atrás, mientras leía el libro de Oppenheimer recordé una anécdota. A fines de diciembre de 1989 me encontraba en Buenos Aires en medio de un problema: tenía que renovar mi pasaporte argentino –trámite poco amable que se hacía en la Policía Federal y duraba 21 días hábiles– pero mi pasaje de regreso a México estaba marcado para la segunda semana de enero. Un periodista amigo me pasó el dato de una cubana anticastrista que tenía vinculaciones con varios comisarios y se ocupaba de agilizar estas gestiones extraoficialmente a cambio de una tarifa razonable.

La señora –una morena impactante y muy cálida– tenía un pequeño local lleno de chucherías de plástico frente al Departamento de Policía, que era la tapadera de su verdadero negocio. Cuando fui a verla, me escuchó cinco minutos y durante una turbulenta media hora habló pestes de Fidel. A la semana, me entregó mi pasaporte renovado. En agradecimiento quise pagarle un poco más del precio convenido, pero se negó.

“Oye, no”, me dijo. “Fijamos un precio y te lo voy a respetar. Ahora si tú quieres hacerme un regalito, alguna baratija, eso es otra cosa. Si algo nos enseñó aquel grandísimo hijueputa que tú ya sabes, es a tener dignidad”.

LA MAFIA TOMA EL PODER EN KOSOVO

Posted 22 Febrero 2008 by
Categories: Estados Unidos, Europa

Roberto Bardini

El primer ministro de Kosovo, Hashim Thaci, de 39 años, es políglota: además de las lenguas serbia y albanesa, habla inglés y alemán. Esta habilidad idiomática seguramente le fue útil en la época que se le conocía como “La Serpiente” y era cabecilla del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), organización terrorista creada en 1993 con respaldo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y el Bundes Nachrichten Dienst (BND), el servicio secreto alemán.

Es posible que Thaci se comunicara en inglés con los comandantes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que ocuparon Kosovo durante la guerra de 1999 para pedirles que le despejaran el terreno para hacer un poco de limpieza étnica o escabecharse a unos cuantos civiles serbios, sus principales víctimas. Por sus blancos de ataque, el ELK ha sido comparado con los “contras” nicaragüenses financiados por Estados Unidos en la década de los ‘80 para derrocar al gobierno sandinista.

El jefe de la Misión de Verificación de Kosovo y enlace con Thaci era un diplomático cuyo nombre tiene reminiscencias filibusteras en América Central: William Walker, ex secretario de Estado adjunto para Asuntos Interamericanos de 1985 a 1988 y ex embajador en El Salvador de 1988 a 1992, señalado como creador de los escuadrones de la muerte en ese país y autor intelectual del asesinato de seis sacerdotes jesuitas en 1989. Antes de ser enviado a Kosovo para instaurar la paz, la democracia y el libre comercio, Walker era vicepresidente de la Escuela de Defensa Nacional de Estados Unidos, organismo cuyos desvelos por los procesos eleccionarios y los gobiernos civiles son históricamente conocidos en cinco continentes.

Otro viejo conocido que estuvo en Kosovo es el embajador estadounidense en Bolivia, Philip Goldberg, que fogoneó conflictos entre fuerzas serbias y albanesas. Entre 1994 y 1996, Goldberg fue asistente especial del embajador Richard Holbrooke, uno de los estrategas de la desintegración de Yugoslavia. Apodado en Bolivia como “el embajador de la limpieza étnica”, promueve ahora la autonomía del Santa Cruz de la Sierra, Beni, Pando y Tarija, al oriente de Bolivia. Conocidos como la “media luna”, estos cuatro departamentos suman 685.095 kilómetros cuadrados, más de la mitad de la superficie boliviana. Concentran la mayor parte de la riqueza gasífera, agroindustrial y ganadera, y absorben la mitad de la inversión extranjera.

Uno de los entusiastas colaboradores de Goldberg es el terrateniente croata Branco Marinkovic, partidario de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, miembro de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz, el Banco Económico y la Cámara de Exportadores. Marinkovic también es accionista de la compañía de Transporte de Hidrocarburos Transredes, cuyo 50 por ciento pertenece a Enron y Shell y opera gasoductos y oleoductos de 6.000 kilómetros que llegan a Argentina, Brasil y Chile.

thaci.jpgPero el apoyo más cálido de Hashim Thaci en tiempos del presidente William Clinton era Marie Jana Korbelová, nacida en Praga en 1937 e hija del embajador checoslovaco en Yugoslavia hasta 1948, más conocida como Madeleine Albright. Naturalizada a los 20 años de edad, fue representante de Estados Unidos en la ONU de 1993 a 1997 y secretaria de Estado de 1997 a 2001. Una foto encantadora, tomada en 1998 durante una conferencia de paz en Rambouillet (Francia), muestra a la la señora Albright, que es madre de tres mujeres, abrazándose con Thaci como si fuera el varón que nunca tuvo. Ella lo definió muy maternalmente como “el faro de los jóvenes demócratas”.

Para la ex secretaria de Estado -y también para la CIA, el BND y la OTAN- posiblemente fuera un detalle menor el hecho de que Thaci era, además de líder del Ejército de Liberación de Kosovo, miembro del Grupo Drenica, un sindicato criminal asociado con las mafias albanesas, macedonias e italianas dedicadas al tráfico de heroína procedente de Turquía, Pakistán y Afganistán, y destinada a Europa.

Un poco menos comprensible es que para los funcionarios de la administración de George W. Bush también parece ser una minucia la vinculación del ELK con Al Qaeda. El comandante de las fuerzas de elite del grupo terrorista kosovar era Mohamed Al-Zawahiri, hermano del médico egipcio Ayman Al-Zawahiri, el número dos de Osama bin Laden. El 1 de diciembre de 2001, The Wall Street Journal reveló que Ayman Al-Zawahiri, alias Doctor Muerte, había organizado “campos de entrenamiento terroristas, fábricas de armas de destrucción masiva y blanqueo de dinero y redes que trafican con drogas en Albania, Kosovo, Macedonia, Bulgaria, Turquía y Bosnia”.

En Kosovo se encuentra una enorme base militar estadounidense: Camp Bondsteel. Construida por la empresa Halliburton por encargo del Pentágono, aloja más de 6.000 soldados norteamericanos. Está ublicada cerca de oleoductos y corredores de energía vitales actualmente en construcción, como el oleoducto Trans-Balcanes financiado por Estados Unidos. Como antes en Irak, los intereses de Washington, Al Qaeda y las compañías petroleras convergen nuevamente.

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“CARLOS, EL IRANÍ”: MORIR EN SU LEY

Posted 14 Febrero 2008 by
Categories: Medio Oriente

Roberto Bardini

imad1.jpgLas agencias de inteligencia occidentales lo llamaban el “hombre invisible”. Para Estados Unidos e Israel era “uno de los terroristas más buscados del planeta”, por cuya entrega Washington ofrecía cinco millones de dólares en 1983, suma que elevó a 25 millones después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York. Para sus seguidores, que lo apodaban “Carlos, el iraní”, fue el cerebro de las acciones más arriesgadas y espectaculares de los años 80 y 90; para ellos, a partir de ahora será “un mártir asesinado por los sionistas israelíes”.

El escurridizo Imad Fayez Mughniyeh, un libanés de 45 años asesinado con una bomba el miércoles 13 de febrero en Damasco, era el jefe del llamado Aparato Especial de Seguridad de Hezbolá y vivió las últimas dos décadas en la más absoluta clandestinidad: cortó todos sus vínculos familiares, se sometió a varias cirugías en el rostro, nunca aparecía en público, no daba conferencias de prensa y no permitía que lo fotografiaran.

Sus últimas fotos -tomadas clandestinamente por los servicios secretos franceses y distribuidas a sus colegas estadounidenses e israelíes- datan de noviembre de 1985, cuando llegó a París en un vuelo procedente de Beirut y presentó un pasaporte falso con el número 623.298. En 1994 estuvo presente en el funeral de un hermano, asesinado por gatilleros israelíes.

“Es el terrorista más peligroso que nunca hemos encontrado”, dijo a la cadena CBS en 2002 el agente de la CIA Robert Baer. “Es probablemente el agente más inteligente, el más capacitado, que nunca hemos encontrado, incluyendo al KGB y al resto. Entra por una puerta, sale por otra, cambia de coche a diario, nunca arregla encuentros por teléfono, nunca es predecible. Sólo usa gente relacionada con él en la que puede confiar. Nunca recluta gente. Es un maestro de terroristas, el grial que buscamos desde 1983” .

imad2.jpgNacido posiblemente en Tayr Dibba, al sur del Líbano, Mughniyeh ingresó muy joven, en 1976, a Al-Fatah, la principal rama de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), donde fue guardaespaldas de Yasser Arafat e integrante de la Fuerza Especial 17, un cuerpo de élite en el que operó como francotirador. En 1982, después de la invasión israelí a Líbano, se unió a Hezbolá y en poco tiempo encabezaba el aparato de inteligencia de la Jihad islámica.

Estados Unidos lo señalaba como responsable del atentado ataque contra su embajada en Líbano en 1983, en el que murieron 241 personas, la mayoría marines o agentes de inteligencia, y el ataque con bombas a los barracones de soldados franceses, que costó la vida a 58 militares ese mismo año. También se le acusaba del secuestro de un avión de la empresa estadunidense TWA en el aeropuerto de Beirut en 1985 y del asesinato del jefe de la estación de la CIA , William Buckley, amigo del entonces presidente Ronald Reagan.

Mughniyeh también estuvo involucrado en 1986 en el caso Irán-Contras o Irangate, por el cual Washington transfirió armas a Teherán a través de Israel y de los contrarrevolucionarios nicaragüenses para lograr la liberación de un grupo de rehenes en poder del régimen iraní que encabezaba el fallecido ayatola Ruhola Jomeini.

La Corte Suprema de Argentina pedía su captura internacional por su presunta participación en los atentados contra la embajada de Israel en Buenos Aires en marzo de 1992 -donde murieron 29 personas- y la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en julio de 1994, que dejó 85 víctimas. Es probable, sin embargo, que estos dos hechos sean los únicos en lo que Mughniyeh no haya participado en su larga carrera como jefe del Aparato Especial de Seguridad de Hezbolá.

Durante más de una década, las indagaciones del ataque a la AMIA sumaron cerca de 600 expedientes de 200 fojas cada uno y 400 legajos que, en total, acumulan 136.000 páginas, pero no condujeron a la más mínima pista para esclarecer el criminal ataque. A esta altura, tratar de hallar a un solo culpable es como intentar capturar con la mano a una anguila eléctrica en un barril de petróleo.

Varias investigaciones independientes destaparon una olla en la que hervían fiscales nada imparciales, pruebas amañadas suministradas por la CIA y el Mossad, testigos comprados, policías corruptos, testimonios falsos e, incluso, complicidades internacionales vinculadas al tráfico de armas y drogas. Y todo este turbio caldo fue pasado por una licuadora en la Secretaría de Información del Estado (SIDE), el muy cuestionado servicio de inteligencia argentino, cuya mayor destreza es intervenir teléfonos, elaborar informes al gusto de los sucesivos jefes y desperdiciar presupuesto para mantener contento al mandatario de turno.

El reportero de investigación argentino Juan José Salinas, autor del libro Narcos, banqueros & criminales -que lleva el subtítulo de Armas, drogas y política a partir del Irangate- fue muy explícito a través de un mensaje electrónico con el autor de este artículo: “Todo periodista sabe que es posible hacer una montaña de espuma a partir de una pizca de jabón, pero en este caso es una indigerible boñiga travestida de albóndiga”.

GUERRA Y PAZ EN EL GOLFO PÉRSICO

Posted 14 Enero 2008 by
Categories: Estados Unidos, Medio Oriente

Roberto Bardini

lawrence.jpgEs casi seguro que el presidente George W. Bush ignora que el arqueólogo, militar y escritor Thomas Edward Lawrence –conocido como “Lawrence de Arabia”, quien durante años vivió, combatió y, sobre todo, aprendió en Oriente Medio– menciona un curioso proverbio en Los siete pilares de la sabiduría, publicado en 1926: “Los árabes consideran que la mejor manera de escapar de un cuadrado es hacerlo por tres de sus lados”.

Milenariamente nómadas, guerreros y comerciantes, los árabes han sido sucesivamente conquistadores y conquistados. Herederos de una poderosa cultura, los antiguos pueblos del desierto convertidos en potencias petroleras tienen otra concepción del tiempo, las relaciones humanas, la diplomacia, los negocios y las alianzas políticas.

Posiblemente sea necesario algo más que una gira relámpago de ocho días por cinco países –Kuwait, Bahrein, los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Egipto– para convencerlos de que sus intereses son los mismos que los de Estados Unidos en el Golfo Pérsico y que Irán es una “amenaza para la paz en la región”. Sobre todo cuando entre los objetivos de esa gira fast food figura un suculento contrato de 30 mil millones de dólares por la venta de misiles estadounidenses durante la próxima década a Israel, uno de los diez países poseedores de armas nucleares en el mundo.

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A pesar de que la Organización Internacional de Energía Atómica comprobó que Irán no desarrolla desde 2003 programas nucleares bélicos sino con aplicaciones civiles y que 16 organismos de la comunidad de inteligencia estadounidense confirmaron la información, Washington insiste en crucificar al régimen de Teherán como un “estado terrorista”.

Recientemente, la marina de guerra de Estados Unidos divulgó un video con audio –probablemente manipulado– sobre cinco lanchas rápidas iraníes que el 6 de enero, dos días antes de comenzar la gira de Bush, realizaron una “provocación mortalmente grave” en el Estrecho de Ormuz a tres buques de la poderosa Quinta Flota. En términos de confrontación y poder de fuego, las embarcaciones iraníes representan lo mismo que excremento de gaviota en el Mar Muerto.

Ni Bush ni sus asesores parecen haber considerado que las guerras que se iniciaron en el área con el ataque –con apoyo de Estados Unidos, precisamente– de Saddam Hussein a Irán en 1980, seguido por la invasión iraquí a Kuwait en 1990, la posterior “liberación” y, finalmente, la ocupación estadounidense de Irak en 2003, afectaron a todos los países del Golfo. Lo último que necesitan hoy las monarquías árabes es que alguien ajeno a esa parte del mundo llegue y siembre más discordia.

La Casa Blanca, el Departamento de Estado y el Pentágono tampoco toman en cuenta que estos países, enfrentados durante años a Irán, han enviado en los últimos tiempos varias señales de acercamiento a la república islámica, que tuvieron un amigable retorno por parte del destinatario.

abd.jpgEl rey Abdullah de Arabia Saudí invitó en diciembre pasado al presidente Mahmud Ahmanideyad para que participe de la peregrinación anual a la Meca. ham.jpgY el rey Hamad de Bahrein –que en agosto de 2002 visitó Teherán en el primer viaje oficial de un monarca bahreiní desde la revolución islámica del ayatola Khomeini en 1979– exhortó a los empresarios de los países del Golfo Pérsico a que inviertan en Irán. “Esta zona sufre guerra desde hace casi 30 años y ahora ha llegado el momento para disfrutar la paz”, dijo.

Y para esa paz, nada mejor que la propuesta que en diciembre envió Ahmanideyad a los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG): fortalecer el intercambio económico, incrementar las inversiones recíprocas, crear un corredor de norte a sur del Golfo para exportar energía, establecer una zona de libre comercio, promover la educación y el turismo, anular los visados y permitir a ciudadanos árabes e iraníes la libre adquisición de inmuebles. Luego de tres décadas de inestabilidad, el paquete de medidas es mucho más atractivo que el estridente mensaje de Bush.

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EL “FORREST GUMP DE LA PAZ”

Posted 20 Noviembre 2007 by
Categories: Iberoamérica

Roberto Bardini

gustavomoncayo.jpgEl personaje central de la película Forrest Gump, novela de 1985 llevada al cine en 1994, que ganó seis Oscar y dio casi 700 millones de dólares de ganancias en todo el mundo, nació en el “sur profundo” de Estados Unidos y tiene un cociente intelectual de 75. No es el caso de Gustavo Moncayo, un humilde profesor de ciencias sociales en Sandoná, un pueblito del departamento de Nariño, al extremo sur de Colombia y cerca de la frontera con Ecuador, conocido como “el caminante de la paz” y “el Forrest Gump colombiano”.

pablo_emilio.jpgMoncayo, de 53 años y padre de un joven suboficial retenido desde el 21 de diciembre de 1996 por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), se hizo famoso mundialmente por su caminata desde Sandoná hasta Bogotá en reclamo por la libertad de su hijo. El cabo Pablo Emilio Moncayo, considerado el rehén más antiguo del mundo, tenía entonces 19 años y una década después poco se sabe de él.

sandona.jpgCon dos mudas de ropa y un recipiente con agua, el 17 de junio de este año Moncayo salió caminando de su pueblo y arribó a la capital el 1 de agosto. En esos 47 días atravesó siete departamentos y recorrió 1.208 kilómetros hasta llegar a la Plaza de Bolívar, tras un millón y medio de pasos en la carretera Panamericana.

En el trayecto juntó alrededor de dos millones de firmas a favor del intercambio de prisioneros entre el ejército y las FARC. Durante la marcha la gente lo alentó a gritos, lo acompañó durante largos tramos y se fotografió con él. Le entregaron alimentos, bebidas, flores y cartas.

En Bogotá, Moncayo estuvo activo. Se entrevistó con el presidente Álvaro Uribe, a quien hizo esperar una hora porque antes quería asistir a misa. Después, acompañado familiares de los rehenes, se reunió con los embajadores de Holanda, Italia, Francia y Alemania, y con representantes de la Comunidad Europea. Luego viajó a Europa, donde visitó las principales capitales para explicar el drama de los prisioneros y estuvo en el Vaticano con el papa Benedicto XVI.

Ahora, el humilde profesor de secundaria –que también enseñaba a tocar guitarra, flauta y quena a los niños de su pueblo– caminará los más de 1.400 kilómetros que van desde Bogotá hasta Caracas para reclamar a los guerrilleros y al gobierno colombiano que cedan en sus condiciones para negociar un trueque de rehenes y prisioneros.

Los rebeldes tienen en su poder a 45 soldados, policías, políticos y tres agentes antidroga de Estados Unidos que quieren canjear por 500 guerrilleros que están en prisión. Piden que el gobierno desmilitarice un territorio de 800 kilómetros cuadrados en el departamento del Valle del Cauca, al suroeste del país, para realizar allí la negociación pero el presidente Álvaro Uribe ha dicho que no desmilitarizará “ni un milímetro de la patria”. En septiembre pasado, el presidente venezolano Hugo Chávez se ofreció como mediador entre su colega colombiano y las FARC, y afirmó que estaba dispuesto a “ir al infierno” para lograr el intercambio humanitario.

La esposa de Moncayo, María Stella Cabrera, profesora de filosofía y castellano, demuestra que luego de 30 años de matrimonio mantiene el sentido del humor. Cuenta que cuando recién se casaron, su marido –que entonces era aprendiz de radiotécnico– se ganaba la vida vendiendo televisores a pie, puerta a puerta. “Por eso camina tanto”, dice.

En las paredes de Bogotá, mientras tanto, ya apareció un graffiti: “No le crea a nadie, salga a caminar”.

CUANDO LOS SANTOS VIENEN MARCHANDO

Posted 22 Octubre 2007 by
Categories: Estados Unidos

Roberto Bardini

mormones.jpgEl filósofo y homeópata griego Plotino Constantino Rhodakanaty, un socialista que vivió en México de 1861 a 1886, fue el fundador del primer grupo anarquista en este país y el primer pastor que se ordenó para la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, nombre oficial de la Iglesia mormona. Esto sucedió en 1876, un año después de que un grupo de mormones procedentes de Utah se estableciera en Chihuahua, al norte de México, donde permanecen hasta hoy.

En julio de 1907 nació en esa colonia George W. Rommey, quien se crió en Idaho y Utah y pasó dos años como predicador en Inglaterra y Escocia. De regreso a Estados Unidos, Rommey se convirtió en hombre de negocios y político republicano, fue gobernador de Michigan (1963-1969) y secretario de Vivienda durante la presidencia de Richard Nixon (1969-1973). El ex misionero nacido en México, que se hizo famoso como gobernador porque todos los jueves recibía durante cinco minutos a cualquier ciudadano de Michigan que quisiera charlar con él, tuvo cuatro hijos. Uno de ellos es Willard Mitt Rommey, nacido en Detroit en marzo de 1947, actual precandidato presidencial republicano.

romney.jpgA los 19 años, según la tradición mormona, Romney Jr, más conocido como Mitt, fue enviado en misión de evangelización al exterior, que cumplió principalmente en Francia. Luego ingresó a la Universidad Brigham Young, en Utah, y después a Harvard, donde en 1975 obtuvo un diploma en derecho y negocios.

Empresario y ex gobernador de Massachussets de 2003 a 2006, Romney hijo es el precandidato más rico que participa en la campaña interna para las elecciones de 2008, con una fortuna que oscila entre 190 y 250 millones de dólares, producto de bienes inmuebles y acciones en diferentes empresas de aeronáutica, tecnología y telecomunicaciones. En 1984, fundó Bain Capital, que asesoró a cientos de firmas, entre ellas Domino’s Pizza.

Mormón practicante, tiene cinco hijos y diez nietos. No fuma, no bebe alcohol, ni café, ni té, y dona el diez por ciento de sus ingresos a la Iglesia fundada en 1830 por el “visionario” Joseph Smith.

La célebre composición Cuando los santos vienen marchando (1938), del trompetista de jazz Louis Armstrong, podría ser un buen fondo musical para la campaña de Willard Mitt Romney, integrante de la coalición religiosa conservadora que contribuyó a la reelección de George W. Bush en 2004 y que se opone con firmeza a leyes que favorezcan el aborto y el matrimonio entre homosexuales.

El precandidato, a quien muchos le encuentran cierto parecido con el ex actor y ex presidente republicano Ronald Reagan, respalda todas las medidas de la administración Bush en su “guerra contra el terrorismo” y ha visitado Irak varias veces. “Debemos evitar que Al Qaeda se apodere del país”, sostiene. En lo que concierne a América Latina, se manifiesta hostil hacia el presidente venezolano Hugo Chávez, le preocupa el rumbo que puede tomar el presidente Rafael Correa en Ecuador y es partidario de mantener el embargo económico contra Cuba.

PUTIN, VOZ BAJA Y UN GARROTE EN LA MANO

Posted 16 Octubre 2007 by
Categories: Estados Unidos, Rusia

Roberto Bardini

En 1990, tras el desmantelamiento del KGB, Vladimir Putin –de origen humilde, graduado con honores en Derecho, especialista en relaciones internacionales e hijo único de un inválido de guerra– tenía 37 años, se había quedado sin empleo y consideraba la posibilidad de trabajar como taxista en Leningrado. Sus últimos destinos como analista de inteligencia habían sido Dresde y Berlín, en la hoy disuelta República Democrática Alemana.

lentes.JPGPero en 1998 fue nombrado director del Servicio Federal de Seguridad (FSB), la agencia que sucedió al KGB, y menos de una década después se transformó en uno de los hombres más poderosos del mundo y en un fuerte dolor de hígado para Washington.

Parece que Alemania representa un espacio estratégico para Putin. Fue en la Conferencia sobre Seguridad de Munich en febrero de este año, a la que asistieron 250 jefes de gobierno, ministros y expertos de 40 países, donde se convirtió en el protagonista indiscutible con un lenguaje de confrontación que recordó los años de la Guerra Fría. El presidente ruso cuestionó a Estados Unidos por querer implantar un mundo unipolar, lo acusó de ejecutar acciones unilaterales al margen de la ley internacional y le advirtió contra el uso militar del espacio.

3.JPG“Constatamos un uso exagerado y casi incontrolado de la fuerza en las relaciones internacionales”, dijo Putin. “Estados Unidos, ha traspasado sus fronteras nacionales en todas las formas. Esto es muy peligroso, nadie se siente ya seguro, porque nadie puede protegerse en el derecho internacional”.

Con una dureza que sorprendió a los analistas internacionales, Putin criticó el concepto de un “mundo unipolar” y dijo que las acciones de Estados Unidos en el exterior habían empeorado los conflictos. “¿Qué es un mundo unipolar? No importa lo bonito que sea este término, implica un solo centro de poder, un solo centro de fuerza y un solo maestro”, señaló. Y con palabras muy poco usuales en este tipo de reuniones internacionales, agregó: “Siempre nos dan lecciones sobre democracia, pero los que nos enseñan la democracia no quieren aprenderla ellos mismos”.

merkelputin.jpgAhora no le debe haber causado mucha gracia al Departamento de Estado norteamericano la entrevista de Putin con la canciller alemana Angela Merkel el lunes 15 de octubre en Wiesbaden, un elegante balneario de aguas termales conocido como “la Niza del Norte”, donde uno de cada 270 habitantes es millonario y que, curiosamente, era el destino preferido de la aristocracia rusa antes de la revolución de octubre de 1917.

rambo.JPGLuego de recibir con honores militares a Putin –que habla perfecto alemán– Merkel calificó como “compañerismo estratégico” los vínculos entre los dos países, que incluyen convenios sobre seguridad, petróleo y gas. El mandatario llegó con 13 ministros, entre los que destacaban los de Relaciones Exteriores, Interior, Defensa, Finanzas y de Energía.

El intercambio comercial entre Alemania y Rusia llegó en lo que va de 2007 a casi 23 mil millones de dólares. En los primeros seis meses de este año la inversión alemana en la economía rusa superó los dos mil millones de dólares. Y en diciembre próximo se fundará en Moscú la Cámara Germano-Rusa de Comercio.

Dos días antes de viajar a Alemania y luego a Irán, Putin amenazó con la posible salida de Rusia del Tratado sobre Misiles de Alcance Medio y Más Corto (INF por las siglas en inglés: Intermediate-Range Nuclear Forces) por el que Moscú y Washington acordaron hace 20 años eliminar para siempre estos proyectiles.

1.JPGFirmado en diciembre de 1987 por Ronald Reagan y Mijail Gorbachov, el Tratado INF prevé la prohibición permanente de misiles estadounidenses y soviéticos con un alcance de 500, 1.000 y 5.000 kilómetros. Ahora el acuerdo podría quedar sin efecto como respuesta al emplazamiento estadounidense de un escudo de cohetes antimisiles en Polonia y la República Checa, cerca de las fronteras rusas.

1judo.JPGEso no fue todo. Al día siguiente de su visita a Alemania, en la reunión cumbre de países del Mar Caspio realizada en Teherán, Putin defendió el derecho de Irán a poseer la energía nuclear y advirtió contra cualquier acción militar de represalia. El presidente ruso y los jefes de estado de Azerbaiyán, Irán, Kazajistán y Turkmenistán firmaron una declaración de apoyo al programa iraní de enriquecimiento de uranio.

Putin es el primer líder ruso que llega a este país desde 1943, cuando José Stalin se reunió en Teherán con Winston Churchill y Franklin D. Roosevelt durante la Segunda Guerra Mundial.

putinjudo2.JPGEl ex agente secreto se declara seguidor de la Iglesia ortodoxa, no fuma ni bebe y practica deportes. Se destaca en judo, del que es cinturón negro, y sambo, un arte marcial de las fuerzas especiales soviéticas del que fue varias veces campeón en San Petersburgo. Además del idioma alemán, en el KGB adquirió algunas nociones de español, francés e inglés.

Putin tiene algo en común con Roosevelt. Igual que el presidente norteamericano, el ruso conoce –y, si es necesario, aplica– un viejo proverbio africano: “Cuando te dirijas a tu adversario, habla en voz baja pero lleva un garrote en la mano”.

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VAN POR IRÁN

Posted 10 Octubre 2007 by
Categories: Estados Unidos

Roberto Bardini

cheney.jpgEl vicepresidente estadounidense, Richard Cheney, está conspirando para desencadenar una guerra con Irán y cuenta con la complicidad de uno de los “pesos pesados” del Congreso, el senador Joseph Lieberman, miembro del ala conservadora del Partido Demócrata y entusiasta partidario de la guerra del Golfo Pérsico en 1991, bajo la presidencia de George Bush padre.

La advertencia no proviene de un comunicado de la cancillería iraní ni de un video de la organización terrorista Al Qaeda, sino de uno de los más respetados analistas de seguridad nacional de Estados Unidos, el historiador Gareth Porter, colaborador habitual de los diarios The Guardian y The Nation, las revistas Foreign Affairs y Middle East Policy y la agencia de noticias Inter Press Service (IPS).

Nacido en Kansas en 1942 y graduado en historia por la Universidad de Illinois, Porter hizo una maestría en política internacional en la Universidad de Chicago y luego un doctorado sobre el sudeste asiático en la Universidad de Cornell. Autor de varios libros, publicó el último en junio de 2005: Peligro de dominio: Desequilibrio de poder y el camino hacia la guerra en Vietnam.

porter.jpgPorter no es uno de esos académicos típicos, que analizan la realidad sumergidos en un montón de libros dentro de una torre de marfil: durante la guerra de Vietnam, estuvo en Saigón como jefe de la oficina de News Service International, la empresa periodística creada en Nueva York a comienzos del siglo XX, famosa por los corresponsales que cubrieron las dos guerras mundiales. Actualmente, News Service International cuenta con ocho mil corresponsales y enviados especiales repartidos en todo el mundo. Sus trabajos se distribuyen en 600 diarios y cadenas de radio de Estados Unidos y en alrededor de 70 periódicos de América Latina.

“Cheney espera conseguir que Bush apruebe un ataque a campamentos en Irán donde supuestamente ha estado entrenando la milicia chiíta iraquí estos últimos años” y para ello “argumentó a favor de un ataque militar si aparecen nuevas pruebas firmes del apoyo que reciben de Irán las fuerzas antinorteamericanas en Irak”, escribe Porter en The Huffington Post, el blog político más leído de Estados Unidos, que con tres millones y medio de visitas diarias es un serio competidor del New York Times.

Una de estas “nuevas pruebas firmes”, explica una de las fuentes oficiales citadas por Porter, sería “detener un camión lleno de soldados o de armas cruzando de Irán a Irak”. Según esos mismos funcionarios, la secretaria de estado Condoleezza Rice se opone a la idea y cuenta con el respaldo del secretario de Defensa, Robert Gates.

lieberman.jpgJoseph Lieberman, un judío ortodoxo de 58 años representante por Connecticut, es hijo de un vendedor de bebidas alcohólicas. Consiguió estudiar Derecho en la Universidad de Yale, donde se hizo amigo de William Clinton pero se transformó en uno de sus más feroces críticos por el affaire Mónica Lewinsky. En las controvertidas elecciones presidenciales de noviembre de 2000 fue compañero de fórmula del ex vicepresidente Albert Gore, pero terminaron derrotados por George W. Bush y Richard Cheney.

Considerado “la conciencia” del Senado por sus posturas moralistas, Lieberman es un firme aliado de los neoconservadores de Washington. No obstante, en temas vinculados a los homosexuales, el derecho al aborto y la defensa del medio ambiente se comporta como un disciplinado demócrata. Divorciado de su primera esposa, actualmente está casado con Hadaza Freilich, de origen checo e hija de una pareja de sobrevivientes del Holocausto.

Gareth Porter recuerda que el 11 de junio pasado, Lieberman participó en el programa Face the Nation, de la cadena CBS, y dijo: “Tenemos que estar preparados para realizar una campaña militar agresiva contra los iraníes para que dejen de matar a norteamericanos en Irak. Y para mí, eso incluiría atacar al otro lado de la frontera, en Irán, donde tenemos pruebas de que existe una base en la que están entrenando a gente que vuelve a Irak a matar a nuestros soldados”. Pero, como es habitual en estos casos, Lieberman no presentó ninguna prueba.

El historiador llega a una conclusión que pone los pelos de punta: “Tanto si la conspiración de Cheney con Lieberman y el mando de Estados Unidos es parte de una ‘jugada estratégica’ como si Bush la sanciona, la habilidad que tiene Cheney para manipular a Bush supone la escalofriante posibilidad de que un desventurado presidente cometa la última metedura de pata con una guerra contra Irán”.

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SÓLO UN VUELTO DE 40 MIL MILLONES

Posted 27 Septiembre 2007 by
Categories: Estados Unidos

Roberto Bardini

La diferencia es de apenas 40 mil millones. Para cualquier ciudadano de a pie e, incluso, para unos cuantos países de Asia, África y América Latina, representa una cantidad exorbitante. Para Estados Unidos, parece que es sólo un vuelto.

13.jpgEn 2000 la ONU se propuso las Metas del Milenio para los siguientes 15 años, que incluyen bajar a la mitad el porcentaje de personas con ingresos inferiores a un dólar por día, disminuir también a la mitad el porcentaje de personas que padecen hambre, reducir la mortalidad infantil y lograr que los niños de todo el mundo completen sus estudios primarios.

El ministro de Relaciones Exteriores cubano, Felipe Pérez Roque, estimó en su intervención en la 62ª Asamblea General de la ONU que para alcanzar estos objetivos se necesitan 150 mil millones de dólares. Ya lo había dicho el 13 de junio de 2003 en la reunión cumbre del Grupo de los 77 y China, celebrada en Doha (Qatar).

22.jpgLa cifra es bastante menor que la cantidad que solicitó al Congreso de Estados Unidos el secretario de Defensa, Robert Gates, para financiar las guerras de Irak y Afganistán en 2008: 190 mil millones.

El argumento de Gates para justificar esta suma –que no se destinará a medicinas, ni alimentos, ni textos de enseñanza, ni puestos de trabajo– fue increíble: “Sé que Irak y otras decisiones difíciles a las que América se enfrenta en la guerra contra el terrorismo seguirán siendo una fuente de fricción entre el Congreso y el presidente y en la opinión pública, pero hay algo en lo que todos podemos estar de acuerdo: el honor, el valor y el gran sentido del deber que hemos testimoniado en nuestras tropas desde el 11 de septiembre (de 2001)”.

3.jpgY mientras Gates habla de honor, valor y sentido del deber, el historiador Robert Brenner –profesor en la Universidad de California famoso por su ensayo La Economía de la Turbulencia Global, publicado en mayo-junio de 1998 en la revista New Left Review– pregunta y se responde: “¿Y ese ‘fsssh’ que se oye? Ah, es la economía de las burbujas que se desinfla” en Estados Unidos.

Desde la izquierda Brenner coincide con el conservador Paul Craig Roberts, ex secretario adjunto del Tesoro bajo el gobierno de Ronald Reagan, ex editor asociado del Wall Street Journal y autor del libro La tiranía de las buenas intenciones (2000), quien el pasado 12 de septiembre advirtió: “La economía estadounidense sigue muriéndose de a poco ante nuestros propios ojos, pero los economistas, los estrategas y el público en su conjunto están ciegos ante el temblequeo de la fabulosa tierra de las oportunidades”.

Según Paul Craig Roberts, investigador del Hoover Institute de la Universidad de Stanford,“cada vez que una empresa norteamericana transfiere al exterior la producción para el mercado interno de Estados Unidos, las consecuencias son muy malas para la economía estadounidense. Una de ellas es que se reemplaza trabajo estadounidense con trabajo extranjero, con lo cual se contraen las oportunidades de mano de obra en Estados Unidos y por lo tanto el crecimiento del ingreso. Durante lo que va del siglo XXI, la economía estadounidense dejó de generar empleo en las industrias de exportación o en las sometidas a la competencia de los bienes importados”.

41.jpgPero eso no es todo. Hoy Estados Unidos tiene déficit comercial con cualquier parte del planeta, que en total suma más de 800 mil millones de dólares, afirma Roberts, actualmente editor colaborador de la publicación conservadora National Review y coautor del libro Chile: dos visiones. La era Allende-Pinochet, publicado en 2000 por la Universidad Andrés Bello.

“En 2006 (el último dato anual), su déficit comercial total era de 838 mil 271 millones de dólares. Su déficit con Europa era de 142 mil 538 millones. Con Canadá, de 75 mil 085 millones. Con América Latina, de 112 mil 579 millones (67 mil 303 sólo con México). El déficit con Asia y el Pacífico fue de 409, mil 765 millones (233 mil 087 con China y 90 mil 996 con Japón). Y con África, el déficit comercial estadounidense fue de 62 192 millones de dólares”, escribe Roberts

Y esto tampoco es todo. “En lo que va del siglo XXII, el dólar ha caído 33 por ciento en relación a las demás monedas. Sigue siendo la moneda de reserva debido ante todo a la costumbre, y a la falta de una alternativa clara”.

5.jpgEric Toussaint, presidente del Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo, con sede en Bélgica y formado por una red internacional presente en 23 países de cuatro continentes, opina que Estados Unidos es la nación más endeudada a nivel interno y externo del mundo.

“Tiene una deuda externa equivalente al total de la deuda externa del conjunto de todos los países llamados ‘en desarrollo’, donde vive el 85 por ciento de la población. Lo que es tremendo, escandaloso, es que los mismos países del Sur otorgan préstamos a Estados Unidos. Para financiar su deuda, Estados Unidos vende bonos del Tesoro. Los países ‘en desarrollo’ han comprado un billón de dólares en bonos del Tesoro”, explica Toussaint en “La crisis de la deuda al Banco del Sur”, publicado por el Anuario Bolivariano de Información de Venezuela (ABIVEN) en colaboración con la Universidad Bolivariana de Venezuela.

“Es oficial. Anótalo en tu calendario. Ha comenzado la quiebra de la economía de Estados Unidos”, escribió el 20 de junio en Global Research el analista y consultor económico Richard C. Cook, ex funcionario de la Comisión del Servicio Civil, la Administración de Alimentos y Drogas y la Casa Blanca en el gobierno de James Carter, quien además estuvo durante 21 años en el Departamento del Tesoro.

6.jpg¿Honor, valor y sentido del deber? Cook asegura que “entre quienes están listos para beneficiarse con el crack está el Grupo Carlyle, el fondo de alto riesgo que incluye a la familia Bush y a otros inversionistas de alto perfil con conexiones gubernamentales que dan acceso a informaciones confidenciales”. Es decir, los mismos que logran ganancias con las ocupaciones de Afganistán e Irak.

“El hecho de que el crack esté siendo anunciado en las páginas del Washington Post muestra que es cosa hecha”, escribe Cook. “Los Bilderbergers, o quienquiera que sea al que responde el Post, ya lo han decidido. Deja saber a todos para que no queda duda que es hora de cerrar las escotillas, ponerse a cubierto, acumular dos años de comida en latas, blindar sus activos, lo que sea”.

¿Metas del Milenio para los próximos 15 años? ¿Disminuir la cantidad de personas con ingresos inferiores a un dólar por día y que padecen hambre, reducir la mortalidad infantil y lograr que los niños de todo el mundo completen sus estudios primarios? A los mandamases de Washington ni siquiera les conmueve el infierno que tendrán en su propio patio y con sus propios electores en unos años más.

En Estados Unidos, escribe Cook, “los que pagarán las consecuencias será la gente de a pie cuyos activos están cargados de deudas, tales como decenas de millones de deudores hipotecarios, millones de jóvenes que adeudan préstamos estudiantiles que según la nueva ley de bancarrota ‘reformada’ en 2005 nunca podrán ser cancelados, o vastas cantidades de trabajadores con cuentas de jubilación patrocinadas por sus empleadores u otros planes de pensión que están combinados con el mercado de valores”.

Desde estas predicciones, una diferencia de 40 mil millones de dólares deja de ser un vuelto. Y 190 mil millones pueden convertirse en una mecha encendida y cerca de estallar. O, lo que es lo mismo, en una soga al cuello que ellos mismos se están anudando.

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ES LONDRES, NO TEHERÁN

Posted 25 Septiembre 2007 by
Categories: Argentina

Roberto Bardini

Hace 40 años, ante la inminencia de un enfrentamiento militar entre Israel y una mal compactada coalición integrada por Egipto, Jordania, Irak y Siria, muchos nacidos en Argentina –pero de escasa raigambre nacional– optaron a favor o en contra de los bandos en pugna y quisieron embarcar al país en ese lejano conflicto.

La llamada Guerra de los Seis Días finalmente estalló del 5 al 10 de junio de 1967 e Israel amplió su territorio con la ocupación de la Península del Sinaí, la Franja de Gaza, Cisjordania, Jerusalén Este (donde se encuentra la Ciudad Vieja) y los Altos del Golán.

1murray.jpgEn medio de las hostilidades en Medio Oriente, un porteño de origen irlandés les dio una sencilla lección de argentinidad a pro árabes y pro israelíes.

Se llamaba Luis Alberto Murray y había nacido en 1923. Era descendiente de John Murray, un nativo de Newtowncashel (Irlanda) que se embarcó en Liverpool en abril de 1844, llegó a Buenos Aires dos meses después –durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas– y 20 años más tarde era estanciero en Capilla del Señor.

Luis A. Murray fue periodista, poeta, historiador y novelista. Profundamente vinculado a la Argentina, tradujo al slang estadounidense el tango Yira, yira, de Enrique Santos Discépolo, y fue amigo de Fermín Chávez, José María Castiñeira de Dios, Jorge Abelardo Ramos, José María Rosa y Osvaldo Guglielmino.

3eshkol.jpg2gamal.jpgMientras las armas disparaban en los peñascos del Sinaí, los diarios de Buenos Aires publicaban fotos del presidente egipcio Gamal Abdel Nasser y del primer ministro israelí –nacido en Ucrania– Levi Eshkol y los porteños discutían en los cafés. Murray era director del semanario La Hipotenusa y en el Nº 4, del 8 de junio de 1967, escribió:

“No hay tales «razas» que dividan a la humanidad en compartimentos estancos o núcleos inconciliables entre sí: ante el microscopio, ni un glóbulo de sangre se comporta como negro, blanco o amarillo, ni un espermatozoide asume premisas cristianas, gentiles, judías, musulmanas ni ateas”.

“Lo grave del asunto [...] es que una vez más se intente dividir a los «hijos del país» propiamente dichos, a los hijos de sirios o libaneses, y a los hijos de inmigrantes polacos, rusos o alemanes de confesión mosaica, en nombre de estrellas y lunas que nos son ajenas. Nuevamente habría que empapelar Buenos Aires –haya o no guerra entre israelíes y árabes– con afiches semejantes a los de FORJA en 1939: Los argentinos queremos morir aquí”.

Cuarenta años atrás los problemas de Argentina no eran muy diferentes a los de hoy y las palabras de Murray parecen haber sido escritas ayer:

“Aquí queremos hacer nuestra propia guerra. Pacífica, si se puede. Nuestra propia guerra contra el atraso, la frustración, los infinitos fraudes de la vieja política, la contumacia de los cipayos de izquierda y de derecha. No queremos agarrarnos a patadas en Corrientes y Florida por Nasser o Levi Eshkol. Como somos el pueblo mejor informado sobre lo que ocurre en cualquier parte del mundo, conocemos el problema y su gravedad. Pero no aceptaremos dividirnos por el Medio Oriente, con tantos otros motivos como tenemos, harto más inmediatos, para pelearnos entre nosotros”.

Y luego agregaba: “No he viajado a Israel –lo cual no tiene nada de malo, lo cual no desespero de hacer algún día– y no dependo de intereses sionistas. No soy antijudío ni projudío, como no soy antibúlgaro ni probúlgaro. Entre los países que no son el mío, confieso padecer especial debilidad por España, por el Paraguay e Italia, en todo caso más íntimamente vinculados con la Argentina que muchos otros”.

El periodista finalizaba con una recomendación a sus compatriotas: “Volvamos a la Argentina. Sin aislarnos, sin perder de vista lo universal. Pero mirando al mundo con nuestra propia óptica. Mirando desde aquí hacia afuera, no al revés”.

Elegante y caballero, ingenioso y cultor de un humor sutil, Murray falleció en 2002, a los 79 años. Hombre de oficio y gran cultura, había pasado por las redacciones de los diarios Crítica y Democracia, las revistas Vea y Lea y Confirmado, el periódico Mayoría, la agencia Télam y, finalmente Clarín, donde permaneció 20 años.

Cuatro décadas después de aquella Guerra de los Seis Días, parece que otros nacidos en suelo argentino insisten en comprometer al país en un conflicto lejano. Representantes de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) asistieron a la Asamblea General de la ONU, como testigos de lo que diga el presidente Néstor Kirchner acerca de la nunca probada participación de Irán en el atentado terrorista contra la mutual judía en julio de 1994. Esa actitud se podría definir con palabras del filósofo francés Michel Foucault: estaban ahí para “vigilar y castigar”.

1.jpgLa presencia en la ONU del presidente iraní Mahmud Ahmadinejad, colocado sistemáticamente bajo los reflectores de la prensa internacional como representante del “eje del mal”, restó importancia a un tema mucho más sensible para los argentinos. Dos días antes del inicio de la Asamblea General, trascendió que Gran Bretaña estudiaba la posibilidad de extender la zona de exclusión de las Islas Malvinas –que actualmente es de 200 millas– a 350 millas (unos 563 kilómetros) y que la cuestión podría ser planteada en la ONU.

Es cuestión de vincular la información fragmentada y observar un mapa. La distancia de Buenos Aires a Tel Aviv es de 16.100 kilómetros y a Teherán es aún mayor: 17.500 kilómetros.

2.jpgEn cambio, de Buenos Aires a Puerto Argentino (que el Reino Unido denomina Port Stanley), en las Islas Malvinas, hay 1.800 kilómetros.

Y desde Puerto Argentino hasta Río Grande, la ciudad más cercana a las islas en territorio continental argentino, el trayecto es mucho menor: 800 kilómetros.

Faltó ver que la presencia de miembros de la AMIA y la DAIA en Nueva York fuera una ocasión propicia para que, como representantes de un importante sector ciudadano de la Argentina, también expresaran su patriotismo y manifestaran públicamente su oposición al proyecto británico de expansión. Es decir, que ya que estaban ahí –y como recomendaba Luis Alberto Murray– vieran al mundo con ojos argentinos, “con nuestra propia óptica, desde aquí hacia afuera, y no al revés”.

No fue así. Entonces muchos seguirán pensando que esta clase de argentinos mal asimilados a la tierra en la que viven y con sus ansiedades depositadas en Medio Oriente, debería enterarse que desde 1833 –y quizá desde mucho antes– quienes perjudican al país están en Londres, no en Teherán. Y que Argentina no necesita de nuevos enemigos.

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IRAK: LA FELICIDAD ERA UN REVÓLVER ARDIENTE

Posted 20 Septiembre 2007 by
Categories: Estados Unidos, Medio Oriente

Roberto Bardini

bw.jpgEn una sorprendente actitud de autonomía, el gobierno de Irak anuló el permiso de trabajo de la empresa estadounidense de seguridad privada Blackwater Security Consulting, principal contratista del Departamento de Estado. El motivo fue un sangriento ataque en el que guardias de la firma mataron a nueve civiles desarmados y un policía e hirieron a 18 personas. El incidente ocurrió el domingo 16 de septiembre al mediodía en la concurrida Plaza Nisoor, en el sector suní de Bagdad.

bw1.jpgLos guardias, que custodiaban un convoy militar estadounidense de seis camionetas, escucharon explosiones, abrieron fuego contra la gente reunida en la plaza y se fugaron. Dos días después, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, telefoneó al primer ministro iraquí Nuri al Maliki para expresarle su “pesar” por las muertes y prometerle que ayudará a que se efectúe una investigación “transparente” del incidente.

“Este crimen ha generado odio y enojo en el gobierno y en el pueblo contra la compañía estadounidense”, dijo Maliki en una conferencia de prensa. “No vamos a permitir el asesinato de iraquíes a sangre fría”. Al menos por una vez el módico primer ministro interpretó la indignación popular.

Blackwater Security Consulting fue contratada por el Departamento de Estado para proteger a todos sus empleados en Irak. Tras el anuncio del final de sus actividades, Estados Unidos suspendió los desplazamientos por tierra de sus funcionarios fuera de la Zona Verde, un sector de 10 kilómetros cuadrados en el centro de la capital, que alberga a la mayoría de las oficinas del gobierno iraquí y la embajada estadounidense. Con muros de concreto para detener atentados suicidas y el Río Tigris como una barrera defensiva natural, se le considera el lugar más seguro de Irak aunque ha sido blanco frecuente de ataques rebeldes.

bw2.jpgLa empresa, un elocuente ejemplo de como la iniciativa privada hace negocios con el gobierno de Estados Unidos a través de contratos de “tercerización” en el área militar, fue fundada a fines de 1996 por Erik Prince, un megamillonario ex comando Seal (Sea+Air+Land= mar, aire y tierra), que pertenece a una acaudalada familia calvinista de Holland (Michigan). Su padre, Edgar Prince, era propietario de Prince Manufacturing Corp, una poderosa industria de piezas para automóviles que se hizo famosa por crear los espejos con luz en la visera para el sol que se utiliza en el interior de los vehículos. Creada en 1965, la corporación tenía 5.000 empleados repartidos en casi todos los estados de la Unión Americana y en varios países.

Considerado como quizás uno de los más ricos soldados que pasaron por el cuerpo de élite de la marina estadounidense, Erik Prince fue educado en un ambiente que combinaba la doctrina del libre mercado con el evangelio cristiano. Nacido en 1969, desde joven pertenece a la red evangélica más importante de Estados Unidos, conocida como los “guerreros de la oración”.

Esta casi desconocida organización religiosa, que tiene filiales (denominadas “campamentos”) en casi todo el mundo y apoya la política de Israel en Oriente Medio, sostiene que “el Espíritu Santo ha sembrado en el corazón de cada hijo la necesidad de convertirse en un ferviente soldado intercesor” y que “orar infunde fuerza y poder para dominar a Satanás”. Más o menos lo que Prince hace en unos cuantos países.

El joven magnate terminó la universidad en 1992, trabajó como pasante en la Casa Blanca durante el gobierno de George Bush padre y al año siguiente, a pesar de que su padre le había dejado una herencia millonaria, ingresó a los Seals. Como integrante de una de las fuerzas más duras de la armada norteamericana estuvo Haití, Medio Oriente y Bosnia.

A principios de 1996, luego de dos años de servicio, Prince solicitó la baja, reclutó a varios de sus ex compañeros y creó su propia compañía. Tenía 27 años y mil millones de dólares.

La firma posee un campo de entrenamiento de casi 2.500 hectáreas en Moyock (Carolina del Norte), 160 instructores, 30 aviones y más de 300 vehículos terrestres. Recientemente abrió una sucursal en Mount Carrol (Illinois) llamada Blackwater North, con nueve campos de tiro al blanco en una extensión de 200 hectáreas. El periodista Jeremy Scahill, del diario The Nation, afirma en su libro Blackwater. La aparición del más poderoso ejército de mercenarios del mundo, que la nómina es de 20.000 empleados, aunque la cifra puede ser algo exagerada.

La empresa se ocupó de la seguridad de Paul Bremer, administrador civil de Irak desde el 11 mayo hasta el 28 de junio de 2004: en ese mes y medio aportó 36 hombres y tres helicópteros mediante un contrato de 21 millones de dólares. Ese servicio VIP sacó del anonimato a Blackwater Security Consulting, que hasta entonces era una organización de mercenarios casi fuera de la ley y guardaespaldas en situaciones de riesgo.

Con 10.00 integrantes en Irak, la milicia de Prince era la más numerosa después de las tropas estadounidenses y se ubicaba encima de los contingentes militares del Reino Unido y España. Sus miembros son casi todos ex soldados con experiencia en América Latina en los años 80 y 90 y algunos estuvieron destinados en Afganistán después del atentado aéreo del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.

Los salarios de los agentes de seguridad oscilan entre seis mil y ocho mil dólares mensuales, aunque los de nacionalidades latinoamericanas –sobre todo chilenos, colombianos y salvadoreños– ganan menos.

Además de Afganistán, la empresa tiene presencia militar-policial en Azerbaiyán, Jordania, Filipinas, algunos países africanos y dentro mismo de Estados Unidos. En Azerbaiyán, una “democracia autoritaria” que en 1991 se independizó de Rusia, instructores militares de Blackwater entrenaron una unidad naval al estilo Seal a un costo de 162 millones de dólares. En Jordania, 40 especialistas adiestran fuerzas antiterroristas. En Estados Unidos, tras el paso del huracán Katrina en agosto de 2005, los guardias privados vigilaron las calles de Nueva Orleáns por 243 dólares al día, mientras la empresa le cobraba 950 dólares diarios al gobierno.

Desde que ingresó a este mercado de trabajo no convencional, Blackwater Security Consulting sostiene que adiestró a 50.000 hombres en casi todo el mundo. Y para suerte de Erik Prince, en estos tiempos de “seguridad global” su empresa está fuera de las Convenciones de Ginebra, una serie de acuerdos firmados entre 1864 y 1949 que fijan reglas humanitarias de guerra y posguerra.

Para el joven millonario calvinista la felicidad es, como en la canción de Lennon y McCartney, “un revólver ardiente”. El irónico subtítulo de aquella composición del famoso Álbum Blanco de Los Beatles podría ser el lema corporativo de Blackwater: “Bang! Bang! Shoot! Shoot!”.

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IRAK: SIN NOVEDAD EN EL FRENTE

Posted 11 Septiembre 2007 by
Categories: Estados Unidos, Medio Oriente

1p.jpgRoberto Bardini

No hubo sorpresas: el general de cuatro estrellas David Petraeus, comandante de las tropas norteamericanas en Irak desde febrero de este año, advirtió en el Congreso de Estados Unidos sobre la inconveniencia de alterar el plan bélico del presidente George W. Bush. Lo hizo un día antes del sexto aniversario de los atentados aéreos a las Torres Gemelas de Nueva York y sólo recomendó retirar una brigada –alrededor de 4.000 soldados– en diciembre, medida a la que seguiría una reducción gradual de los refuerzos hasta mediados de julio de 2008.

The New York Times había adelantado que a Petraeus “le gustaría quedarse en Irak el mayor tiempo posible”. Pocas horas antes de la presentación del general, el lamentable primer ministro de Irak, Nuri al Maliki, habló ante el Parlamento local y dijo que el ejército nacional no está todavía preparado para asumir la seguridad en 15 de las 18 provincias del país. Pese a ello, aseguró que la violencia ha bajado un 75 por ciento en los ocho últimos meses.

2maliki.jpgEntre las patéticas cifras que mencionó Maliki para ilustrar este logro, figura que 6.200 familias desplazadas regresaron a sus hogares, 652 insurgentes resultaron fueron muertos y 5.942 sospechosos fueron arrestados, de los cuales se liberaron más de 2.500 luego de ser interrogados. Como casi jefe de Estado o estadista en ciernes, es evidente que a “nuestro hombre en Bagdad” le falta recorrer un largo trecho para acercarse a líderes árabes como el egipcio Gamal Abdel Nasser, el libio Moammar Gadafi o Hussein de Jordania.

Las fuerzas de Estados Unidos se encuentran en Irak desde hace cuatro años y medio, y han combatido allí más tiempo que durante la Segunda Guerra Mundial. En esos más de 1.600 días en los que no tuvieron que enfrentar una alianza equivalente a los ejércitos de Alemania y Japón, perdieron la vida más de 3.750 soldados y casi 28 mil fueron heridos. El costo de la permanencia militar desde la ocupación en marzo de 2003 es de 12 mil millones de dólares mensuales.

El general David Petraeus, a quien Newsweek calificó como “el reconstructor de Irak”, nació en noviembre de 1952 y es hijo de un capitán de la marina mercante holandesa que emigró a Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial. En Washington se le considera un “intelectual-soldado”, aunque algunos prefieren decirle “general de libros”. Pero militares, políticos y analistas de prensa coinciden en definirlo como “inteligente, ambicioso y con aptitudes de liderazgo”.

Egresado de West Point en 1974, Petraeus fue “cadete distinguido”: ocupó el décimo lugar de su promoción y formó parte del cinco por ciento de los mejores estudiantes de esa generación. Dos meses después de graduarse, se casó con la hija del entonces superintendente de la academia militar.

Una de las recomendaciones no escritas para hacer carrera en tiempos de paz dentro de las Fuerzas Armadas sugiere “ser hijo de perra con los subordinados, indiferente con los iguales y obsecuente con los superiores”. Y a partir del grado de mayor, los que aspiran a trepar hasta la cima del escalafón saben que “los mejores amigos pueden ser los peores enemigos”. Petraeus se conoce todas esas recetas pero, además, se aplicó.

En 1985 hizo una maestría en Administración Pública y en 1987 se doctoró en Relaciones Internacionales por la Universidad de Princeton. Su tesis de doctorado fue sobre las “lecciones de la guerra de Vietnam”, conflicto en el que no alcanzó a participar.

Aunque cumplió misiones de paz en Haití, Kuwait y Bosnia-Herzegovina, Petraeus recién entró en contacto con fuego real en marzo de 2003, precisamente en Irak, 29 años después de egresar como subteniente. Pero ya había logrado una posición y sabía como mantenerla e, incluso, extenderla. En diciembre del año pasado publicó el FM 3-24, nuevo Manual de lucha de contrainsurgencia de Estados Unidos, un libro de 300 páginas al que dedicó 14 meses de trabajo, catalogado como “la Biblia” de guerra de Irak y que lo convirtió en el nuevo “gurú” de la guerra antiguerrillas.

El general retirado Barry McCaffrey, participante de la guerra del Golfo Pérsico en 1991 –acusado, por cierto, de “excesos” contra soldados iraquíes desarmados dos días después del anuncio del cese al fuego– y ex jefe del Comando Sur de Estados Unidos en 1994, posteriormente designado “zar “ antidrogas en el gobierno de William Clinton, definió a Petraeus como “brillante”.

“Si hay alguien que puede poner las cosas en orden en Irak es Dave Petraeus”, afirmó otro general retirado, John Batiste, también veterano de la Guerra del Golfo Pérsico en 1991 y comandante en 2005 de una división del ejército en Irak. Batiste demandó en abril de 2006 la renuncia del entonces secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, por “incapaz y manipulador”. Rumsfeld dimitió en noviembre de ese año.

3k.jpgPero no todas las voces que se escuchan son favorables, y algunas provienen de “pesos pesados” civiles. En septiembre de 2004, el general publicó un artículo en The Washington Post sobre los progresos de las fuerzas de seguridad iraquíes. El trabajo fue duramente criticado por el economista, escritor y periodista Paul Krugman en su columna del 19 de julio de 2007 en The New York Times.

“Petraeus no dijo nada confiable y dio la engañosa impresión, altamente conveniente para sus amos políticos, de que la victoria estaba a la vuelta de la esquina”, escribió Krugman, un respetado neokeynesiano que es profesor de Economía y Asuntos Internacionales en la Universidad de Princeton, autor de 21 libros y crítico del gobierno de George W. Bush.

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