EL EXTRAÑO CASO DE LA LAPTOP BLINDADA

Posted 6 Marzo 2008 by RB
Categories: Iberoamérica, Venezuela

Roberto Bardini

laptop.jpgLa exhuberante correspondencia que el portavoz internacional de las FARC, comandante Raúl Reyes, almacenaba en su laptop un artefacto aparentemente blindado a prueba de bombardeos aéreos y que fue divulgada a los cuatro vientos por el gobierno colombiano, descorre el velo de sorprendentes operaciones encubiertas que parecen imaginadas por el novelista británico John Le Carré, maestro de la literatura de espionaje.

Con el telón de fondo de las negociaciones para lograr la libertad gradual de 43 rehenes en poder de la guerrilla desde hace seis años, en la supuesta documentación secuestrada por la inteligencia militar colombiana aparecen mercenarios libaneses que proponen a las FARC canjear misiles por droga, infiltrados de la CIA y la DEA en el gobierno de Ecuador, un misterioso agente de los servicios secretos franceses y la adquisición de uranio para fabricar bombas nucleares en plena jungla.

Según la correspondencia en poder de Reyes, los traficantes libaneses ofrecen una cantidad indeterminada de misiles valuados en 35 mil dólares cada uno e instructores para entrenar a los insurgentes a cambio de 5 mil kilos de cocaína que el cartel de Cali entregaría en México al cartel de Tijuana para transportarlos a Europa en barco y avión.

En los mensajes recibidos por el ex número dos de las FARC se menciona a “un ministro de apellido Bustamante que es de la CIA”, a su “segundo o sucesor de apellido Roldán, que es de la DEA” y a un representante del presidente Nicolás Sarkozy, llamado Noé, que es “de la inteligencia francesa”.

El ministro de Gobierno de Ecuador es Fernando Bustamante, un sociólogo graduado en Chile, con una maestría en Administración Pública de Harvard y un doctorado en Política del Massachussets Institute of Technology (MIT). El subsecretario general de ese ministerio es Juan Sebastián Roldán, de sólo 29 años, master en Ciencia Política por la Universidad de Salamanca (España). Ambos parecen tener perfiles de académicos, no de espías.

naranjo.jpgEl jefe de la policía colombiana, general Óscar Naranjo, aportó algunos increíbles párrafos a este relato de intriga internacional cuando el lunes pasado afirmó que en la laptop de Reyes también había datos que comprometían a las FARC en la compra de 50 kilos de uranio para fabricar bombas radioactivas.

Naranjo no explicó en qué clase de choza selvática o tienda de campaña móvil se instalaría un laboratorio atómico para armar los artefactos, lo cual elevaría a los aislados rebeldes colombianos a la misma categoría que los ingenieros nucleares israelíes o iraníes.

El vicepresidente colombiano, Francisco Santos Calderón, agregó su grano de arena o gramo de uranio al día siguiente, cuando en la Conferencia de Desarme de la ONU, efectuada en Ginebra, sostuvo sin pestañear que las FARC “estarían negociando material radiactivo con el fin de fabricar armas sucias de destrucción y terrorismo”.

El insólito caso de la documentación rescatada de una laptop a prueba de ataques aéreos recuerda a la Operación Demavend, nombre clave de una serie de maniobras internacionales encubiertas en los años 80 en las que Estados Unidos, Israel e Irán negociaron en secreto el intercambio de rehenes por armas y que se conoció como escándalo Irán-contras o Teherángate.

El 3 de noviembre de 1986, el periódico libanés Al Shiraa reveló que Washington había vendido clandestinamente a Teherán con la intermediación de Tel Aviv repuestos para aviones, misiles TOW antitanque y equipo electrónico a cambio de la liberación de seis estadounidenses secuestrados en Líbano por el grupo musulmán chií Partido de Dios.

Durante 18 meses, agentes del Consejo Nacional de Seguridad dirigidos por el teniente coronel de marines Oliver North mantuvieron negociaciones secretas con políticos iraníes para que intercedieran ante los fundamentalistas islámicos y lograran la liberación de los rehenes, entre los que se encontraba el jefe de la estación de la CIA en Beirut, William Buckley, capturado en marzo de 1984 y posteriormente asesinado.

La Operación Demavend (nombre de la montaña más alta de Irán) consistió en seis embarques estadounidenses destinados a Irán entre agosto de 1985 y octubre de 1986. El dinero iraní se depositaba en el banco Credit Suisse, de Ginebra, el tercero en importancia en Suiza. De allí lo retiraban los “contras” nicaragüenses instalados en el sur de Honduras y compraban cocaína colombiana. Después, con el respaldo de la CIA y la DEA, enviaban la droga a Estados Unidos a cambio de armamento que utilizaban contra el gobierno sandinista.

El escándalo Irán-contras ocupó a las primeras planas en todo el mundo porque el entonces presidente republicano Ronald Reagan había autorizado la operación a espaldas del Congreso, los políticos, la prensa y los contribuyentes. “Es la más desagradable sorpresa de política exterior de los últimos 25 años”, sostuvo The New York Times el 14 de noviembre de 1986.

En aquellos años, la guerra no declarada de Estados Unidos contra Nicaragua desde territorio hondureño dejó 50 mil muertos y pérdidas materiales por 18 mil millones de dólares. Honduras, entonces con apenas cuatro millones de habitantes, tenía la mayor cantidad de campamentos militares y bases aéreas de toda América Latina. En febrero de 1984, el senador demócrata James Sasser, de Tennesee, dijo que era “el país con más pistas de aterrizaje per cápita del mundo”.

El presidente venezolano Hugo Chávez definió a Colombia como “el Israel de América Latina”, idea que fue retomada por varios analistas de prensa. Sin embargo, el vecino de Venezuela y principal aliado de Estados Unidos en el continente, cumple hoy en América del Sur la misma función que antes desempeñaba Honduras en América Central.

Ubicada estratégicamente como una cuña entre Ecuador, el norte de la Amazonia y Venezuela, Colombia tiene el segundo ejército más grande de América Latina después de Brasil. Las Fuerzas Armadas cuentan con cerca de 300 mil efectivos y la policía sobrepasa los 400 mil.

Colombia dispone de un presupuesto para defensa y seguridad nacional de nueve mil millones de dólares y es el tercer receptor mundial de ayuda militar estadounidense luego de Israel y Egipto. Además, desde 2000 recibe entre 400 y 600 millones de dólares anuales como parte del Plan Colombia diseñado por Estados Unidos hasta 2013.

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EL COMPLEJO ARTE DE NARRAR

Posted 25 Febrero 2008 by RB
Categories: Irreverencias y reverencias

Roberto Bardini

chandler.jpgEn enero de 1944, Raymond Chandler le escribe una carta a James Sandoe, crítico de novelas del New York Herald-Tribune, en la que afirma: “Muy de vez en cuando el autor de novelas de detectives es tratado como un escritor, pero muy raramente”. Chandler intercambió numerosa correspondencia con Sandoe, en la que este tema estuvo siempre presente. En octubre de 1948 le comenta: “No hay trabajos críticos de primera calidad sobre la novela de crímenes o de misterio. Ni en este país ni en Inglaterra hay reconocimiento por parte de la crítica de que se encierra mucho más arte en los representantes de estas obras que en cualquier cantidad de gruesos volúmenes de mentirosa historia o de basura con significado social”.

Chandler sabía, desde luego, y así lo dejó asentado, que “el crítico común jamás reconoce un mérito cuando existe; lo explica cuando se ha vuelto respetable”.

En abril de 1949, el autor de El largo adiós vuelve a la carga en otra carta a Sandoe: “Pienso que algunos escritores están constreñidos a escribir con frases rebuscadas a manera de compensación por la ausencia de algún tipo de emoción animal natural. No sienten nada, son eunucos literarios y, por lo tanto, para probar su individualidad, caen en una terminología oblicua”. Y en junio de aquel año, retoma la cuestión: “La clase de gente educada pero semiculta con la que uno se encuentra hoy en día, me dice más o menos esto: «Usted escribe tan bien que estoy convencido que podría hacer una novela seria»”.

En octubre de 1955, Chandler le escribe a Hillary Waugh, otro autor de novelas policiales: “No discuto que un gran número de obras policiales son mediocres, pero gran número de libros de cualquier género son mediocres. El peor de nosotros derrama su sangre en cada capítulo. El mejor empieza de cero con cada nuevo libro. A ningún escritor de obras policiales que yo haya conocido se le cruzó jamás por la cabeza que lo que hacía no valía la pena hacerlo; lo único que deseaba era poder hacerlo mejor. Yo tuve la suerte de ser uno de los afortunados y, créame, hace falta suerte”.

Un poco antes de la caída del Muro de Berlín y la Unión Soviética junto con el derrumbe de los sueños de por lo menos tres generaciones, el escritor siciliano Leonardo Sciascia derribaba una pared de prejuicios literarios al declarar: “Encuentro que la técnica de la novela policíaca es hoy la más honesta porque tiene vocación de narrar”. Cuando Sciascia nació, Chandler tenía 41 años. De haberse conocido personalmente, sin duda los dos se hubieran llevado muy bien.

A más de medio siglo de la época en que estas cuestiones molestaban a Chandler, las cosas han cambiado: ahí están, para quien quiera verlas, las colecciones de novela policial del estilo hard boiled de editoriales tan prestigiosas como Mondadori y Gallimard. El espacio se ha ampliado ahora a novelas de espionaje, intriga política y aventura. Y poco a poco va siendo ocupado por numerosos autores españoles y latinoamericanos, muchos de ellos provenientes de las filas del periodismo y de la militancia revolucionaria en repliegue y, en el caso de Estados Unidos, con la incorporación de veteranos ex policías –generalmente decepcionados– que saben de lo que escriben y, además, escriben bien.

Sin embargo, subsisten quienes se empeñan en afirmar que existe una contradicción entre literatura “seria” y de la otra, entre obra mayor y “menor”, entre género y “subgénero”. Cada vez con menos fuerza y menores argumentos, es cierto, pero persiste. Todavía hoy se escucha alguna voz carente de esa “emoción natural animal” que reclamaba el creador del detective Philip Marlowe.

A todas estas expresiones también se adelantó Chandler. En el prólogo a algunos de sus cuentos publicados entre 1934 y 1939, ya había detectado cierto tipo de lectores que padecían un raro síndrome de inmuno deficiencia literaria. En unas pocas líneas que también parecen redactadas como una respuesta anticipada a los paladares exigentes, Chandler escribió:

Hay quienes creen que la ficción detectivesca es un subgénero literario, y no tienen para ello mejores argumentos que el de que por lo menos no se atasca en oraciones subordinadas, complicada puntuación o subjuntivos hipotéticos. Están quienes las leen cuando están cansados o enfermos, y por la cantidad de novelas de misterio que consumen deben estar muy enfermos o muy cansados”.

Luis Cernuda, en su prólogo de 1961 a la edición española de Cosecha roja, sostiene que Dashiell Hammett “escribe en la época cuando la ley seca y las bandas de gangsters daban a la vida norteamericana un carácter especial” y que “supo ver y expresar aquel ambiente con su vacuidad singular, dotándolo, por la reticencia y la aguda notación psicológica con que lo expone, de un valor novelesco indudable”.

Dejemos de lado eso de “vacuidad singular” y “aguda notación psicológica” y disculpemos a Cernuda, a quien apreciamos mucho. Después de todo él era poeta, fue profesor de Literatura en Cambridge y en universidades de México y Estados Unidos, estuvo exiliado luego de la Guerra Civil de España y no frunció la nariz ante la novela policial.

“Nuestro escrúpulo excesivo nos está llevando a esperar de Dashiell Hammett cosas que él, probablemente no pretendía ni buscaba; ya es bastante lo que nos da: realidad, consistencia, interés”, escribe Cernuda. “La obra de Hammett posee siempre la facultad de entretener poderosamente al lector. ¿Cuánto tiempo durará en ella dicha facultad? Nadie puede responder a eso. Los tiempos cambian y las diversiones humanas también; lo único que no cambia es la sempiterna necesidad humana de entretenimiento”.

Y sí, los tiempos cambian y también las diversiones. Ahora hay gente que lee menos y va más al teatro o al cine, o prefiere ver videos en su casa o se apasiona por los jueguitos en la computadora. Hay personas que después de haber asistido a ochenta representaciones teatrales o haber leído noventa poemarios o haber escuchado cien conciertos, concluyen en que no le gustan ni el teatro, ni la poesía, ni la música.

Claro que esta gente me recuerda un poco al episodio del “macho probado” en Boogie el Aceitoso. Sí, aquel hombrote moreno y de grandes bigotes, que para estar absolutamente seguro de que no le gustaba una preferencia sexual poco viril, probaba y probaba y probaba. Y para estar absolutamente seguro, hacía veinte años que seguía probando sistemáticamente una vez por semana.

Luis Cernuda falleció en 1963 y no conoció a Boogie. Pero como era poeta y profesor de literatura, él recuerda que Miguel de Cervantes ya antaño sabía algo de entretenimiento, como indica el prólogo a sus Novelas ejemplares en 1613: “Que no siempre se está en los templos, no siempre se ocupan los oratorios, no siempre se asiste a los negocios por calificados que sean: horas hay de recreación donde el afligido espíritu descanse”.

Más entusiasta, André Guide escribe en su Diario el 12 de junio de 1942: “He podido leer con asombro bien cercano a la admiración, Cosecha roja (a falta de La llave de cristal, tan recomendado por Malraux)”. Y el 16 de marzo de 1943 apunta: “He leído con vivísimo interés (¿y por qué no atreverme a decir que con admiración?) El halcón maltés, de Dashiell Hammett… En lengua inglesa o, por lo menos, norteamericana, mucha de la sutileza en los diálogos me pasa desapercibida; pero en Cosecha roja esos diálogos, conducidos con mano maestra, son cosa para enfrentarla con Hemingway y hasta con Faulkner”.

El teórico trotskista Ernest Mandel, de cierta notoriedad en los años 70, logró sustraerse a muchas de las desviaciones del capitalismo, pero también sucumbió ante la novela policial. Culposamente, es cierto, pero se dejó envolver en sus redes. En Crimen Delicioso – Historia Social del Relato Policiaco (editorial de la Universidad Nacional Autónoma de México, 1986), Mandel se pregunta, atormentado: “¿Soy sólo una víctima de la ideología burguesa absorbida por el remolino junto con millones de otros desafortunados?”. Por un momento parece que Mandel “pacta con la masa y baja a la calle”. Pero no: como buen trotskista europeo no se puede permitir la más mínima duda terrenal, rápidamente recupera su ortodoxia y cruza a la vereda de enfrente. La novela policial, dice, es “socialmente inútil a las mayorías”.

simplearte.gifNuevamente démosle la palabra Chandler a través de El simple arte de matar, redactado en 1944:

“En la actualidad abunda ese tipo de hipocresía moral y social. Agréguesele una dosis liberal de presuntuosidad intelectual, y se obtendrá el tono de la página literaria de su periódico y el sincero y fatuo ambiente engendrado por los grupos de discusión de los pequeños clubes. Ésas son las personas que apuntaban a los best sellers, que son trabajos de promoción basados en una especie de explotación indirecta del esnobismo, cuidadosamente escoltados por las focas adiestradas de la fraternidad crítica, y cuidados y regados con amor por ciertos grupos de presión demasiado poderosos, cuyo negocio consiste en vender libros, aunque prefieren que uno crea que están estimulando la cultura. Atrásese un poco en sus pagos y verá cuán idealistas son”.

Más adelante agrega: “En cuanto a la literatura de expresión y la literatura de evasión, pertenece a la jerga de los críticos, es una utilización de palabras abstractas como si tuvieran significados absolutos. No hay temas vulgares; sólo hay mentalidades vulgares. Todos los que leen escapan de algo hacia lo que hay detrás de la página impresa: puede discutirse la calidad del sueño, pero la liberación que nos ofrece se ha convertido en una necesidad funcional. Todos los hombres tienen que escapar en ocasiones del mortífero ritmo de sus pensamientos íntimos. Ello forma parte del proceso de la vida entre los seres pensantes”.

Y luego viene una conclusión, no como las soberbias pontificaciones de los especialistas en “análisis literario”, sino de ésas que hacen que uno se muerda los codos y exclame: “Carajo, ¿cómo se hace para escribir con esa puntería?”. Dice Chandler:

No tengo predilección especial por la novela detectivesca como evasión ideal. Simplemente digo que todo lo que se lee por placer es una evasión, se trate de un texto en griego, de un libro de matemáticas, de uno de astronomía, de uno de Benedetto Croce o de El diario del hombre olvidado. Decir lo contrario es ser un esnob intelectual y un principiante en el arte de vivir”.

Años más tarde, en sus Apuntes sobre la novela policíaca (1949), Chandler plantea algunas líneas, que resumo:

1. Las buenas novelas policíacas son releídas, y en ocasiones repetidas veces. Es evidente que eso no se produciría si la única fuente de interés para el lector fuera el enigma. La novela policíaca que resiste el peso de los años posee invariablemente las cualidades de una buena novela.

2. Se trata de un género que nunca ha decaído. Y a ello se debe el error de los que anuncian su decadencia y su desaparición. Los académicos nunca se han metido con ella. Sigue siendo demasiado fluida y variada como para admitir una fácil clasificación, y su influencia sigue siendo aún muy extensa.

3. La novela policíaca ha dado la mayor cantidad de mala literatura que cualquier otra forma de ficción, y probablemente mayor cantidad de buena literatura que cualquier otro género literario de tan amplia aceptación y estima.

En abril de 1949, Chandler le escribe a Hamish Hamilton, su editor en Gran Bretaña, unas líneas que deberían figurar en todos los frontispicios de facultades de letras, revistas culturales, secciones literarias dominicales y clubes de papagayos propensos al “análisis literario”. La modestia, el tono bajo, la sencillez y la austeridad también tienen una grandeza mayor que la que ocupa lugar por su estridencia. En esas líneas memorables, Chandler opina, como quien se reclina en el sillón, se toma un whisky y se fuma una pipa:

“A Shakespeare le hubiera ido bien en cualquier generación, porque se hubiera negado a morir en un rincón; habría tomado a los falsos dioses y los habría hecho de nuevo; habría tomado las fórmulas corrientes y las habría convertido a la fuerza en algo que a hombres de menor talla les hubiera parecido imposible de lograr. Si hoy viviera, no cabe duda de que hubiera escrito y dirigido películas, obras de teatro y Dios sabe qué. En vez de decir: «Este medio no es bueno», lo hubiera usado y hecho bueno. Si alguna gente hubiera dicho que parte de su trabajo era barato (y parte de él lo es), le habría importado un pito, porque a él no se le hubiera escapado que, sin alguna vulgaridad, no hay hombre completo. Hubiera detestado el refinamiento como tal, porque siempre implica una retirada, un encogimiento, y él era demasiado bravo como para encogerse ante nada”.

Shakespeare, como Sófocles o Pirandello, eran hombres que se limitaban a pensar y hacer pensar a los demás o simplemente a entretenerlos con obras acerca de lo que sucedía en sus respectivas épocas. O, para decirlo con una fórmula muy manoseada, eran hombres comprometidos con los temas de su tiempo. Hubo escritores más actuales que, por el tratamiento de sus temas y sus gustos e inclinaciones, parecen más comprometidos con el tiempo de Sófocles, Shakespeare y Pirandello que con el que les ha tocado vivir.

Porque esta etapa, no nos engañemos, no es un tiempo de leyendas nórdicas, mitologías célticas, malevos trágicos y gauchos que parecen centauros que galopan sobre la estepa y entre la tundra. Es un tiempo de poderes implacables, corrupción política, negociados, escándalos financieros, auge de los servicios de inteligencia, sofisticación en los métodos de vigilancia y control, mafias, tráfico de drogas, prostitución forzada, comercio de armas, desmembramiento de países, violencia e injusticia.

Y para terminar, que una vez más tome la palabra Chandler, a quien le basta y sobra para defenderse solo en El simple arte de matar: “Que se me muestre a un hombre o a una mujer incapaz de soportar una novela policial: se tratará, sin duda, de un tonto; un tonto inteligente –es posible– pero de todos modos un tonto”.

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KOSOVO, ÚLTIMO ACTO DE LA TRAGEDIA YUGOSLAVA

Posted 22 Febrero 2008 by RB
Categories: Europa

Roberto Bardini

En 1918, las potencias vencedoras en la Primera Guerra Mundial decidieron borrar del mapa al Imperio Austrohúngaro y aplicar un castigo ejemplar a Alemania. Un año después, Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia rediseñaron las fronteras de Europa mediante el Tratado de Versalles, resucitaron a Polonia –que había dejado de existir en 1795– y crearon dos países artificiales: Yugoslavia y Checoslovaquia.

En 1991, con el respaldo de esas mismas potencias, se inició la mutilación de Yugoslavia, un país autosuficiente y con industria propia: tras un sangriento conflicto de tres años, que incluyó “limpiezas étnicas” y demoledores bombardeos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), surgieron seis micro estados. Se estima que el enfrentamiento dejó 300.000 muertos, dos millones y medio de refugiados y 80.000 mujeres violadas.

“Occidente simplemente se cruzó de brazos”, opinó el semanario Newsweek a mediados de abril de 1993. Por esas fechas, el novelista británico John Le Carré dio una conferencia en Nueva York y dijo: “Hace algunos años, cuando un país lejano era amenazado por el comunismo, corríamos en su ayuda. Hicimos héroes a títeres dictadores que no nos hubiéramos atrevido a convidar a entrar a nuestro jardín. Ahora, cuando un país no tan lejano se debate en una guerra civil y una de sus minorías étnicas es torturada, violada y asesinada ante nuestros ojos, nuestros políticos nos dicen que no nos volvamos emocionales. ¿Qué es un poco de limpieza étnica entre viejos enemigos?”.

kos.jpgEl último acto de esta tragedia se representó 17 de febrero de este año, con la independencia adulterada de Kosovo, una ex provincia serbia autónoma con dos millones de habitantes, la mayoría de origen albanés, que será tutelada por la Unión Europea (UE). El primer reconocimiento del micro estado fue de Estados Unidos, al que le siguieron el Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Turquía, esa prima poco agraciada que oscila entre la barbarie asiática, el islamismo retrógrado y el modernismo occidental.

Mariscal Tito, “el dandy rojo”

Muy atrás quedó aquella época –que fue desde el término de la Segunda Guerra Mundial en 1945 hasta inicios de la década del ‘90– cuando se decía que Yugoslavia tenía siete fronteras, seis repúblicas, cinco nacionalidades, cuatro lenguas (serbia, croata, eslovena y macedonia), tres religiones (ortodoxa, católica e islámica), dos alfabetos (cirílico y latino) y un solo partido: el comunista.

Las repúblicas unidas eran Serbia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Montenegro, Eslovenia y Macedonia. En este rompecabezas aún existen doce minorías nacionales –entre las que se encuentran turcos, italianos, eslovacos, dálmatas, rumanos, albaneses, húngaros, checos y búlgaros– que, sumadas, hoy representan el diez por ciento de la población de la ex Yugoslavia.

titus.jpgEl estratega político que desde 1945 hasta su muerte en 1980 mantuvo esta unidad sin fisuras se llamaba Josip Broz y pasó a la historia como Mariscal Tito. Nacido en 1892, era hijo de un campesino croata y una eslovena, y sólo asistió a la escuela primaria. Fue monaguillo, aprendiz de herrero y cerrajero, obrero en la fábrica de automóviles Benz en Alemania, conductor de pruebas de los coches Daimler en Austria y suboficial del ejército imperial austro-húngaro en la Primera Gran Guerra (1914-18).

Prisionero de los rusos, Josip Broz logró fugarse, se unió a los bolcheviques en 1917 y se incorporó al Ejército Rojo. De regreso a su país, organizó el sindicato metalúrgico, fue encarcelado por “agitador” durante cinco años y adoptó en la prisión el nombre de Tito. Aunque siempre lo negó, hay quienes aseguran que entre 1936 y 1938 fue voluntario en el bando republicano durante la Guerra Civil de España. Y en la Segunda Guerra Mundial, cuando los nazis invadieron Yugoslavia, organizó la resistencia y fue designado comandante supremo del Ejército Popular de Liberación.

A pesar de estos recios antecedentes, hablaba siete idiomas casi sin saber leer ni escribir, tocaba piezas clásicas en el piano (de oído, porque no podía leer partituras), cocinaba con el refinamiento de un chef francés, practicaba esgrima y equitación. Conocido como “el dandy rojo”, recibía –y encantaba– a la reina Isabel del Reino Unido, Josephine Baker, Sofía Loren, Gina Lollobrigida, Marilyn Monroe, Elizabeth Taylor y Jacqueline Onassis. “Tenía el porte de un noble de Europa Central, más que el de un comunista balcánico”, escribió el periodista dálmata Enzo Bettiza.

Pero eso es lo de menos. También creó una diplomacia que admiraban casi todos los estadistas de la época, impulsó un socialismo autogestionario y “de mercado” alejado del comunismo soviético y en 1955 fue uno de los fundadores –junto con el egipcio Gamal Abdel Nasser y el indio Jawaharlal Nehru–¬ del Movimiento de Países No Alineados.

Un drama shakespereano

Kosovo es la última perla que se desprende del collar. Las nuevas autoridades del flamante micro estado son el presidente Ibrahim Rugova y el primer ministro Hashim Thaci. Los dos son ex miembros de la organización terrorista Ejército de Liberación de Kosovo (ELK) vinculados a la red terrorista Al Qaeda y al Grupo Drenica, una mafia dedicada al tráfico de armas, drogas, prostitutas y automóviles robados.

Este detalle parece no tener importancia para la Unión Europea que, en el esquema de “independencia tutelada”, enviará 2.000 policías, administradores civiles, juristas, guardias fronterizos y agentes de aduana, a un costo de 205 millones de euros para los próximos 18 meses. El holandés Pieter Feith será el asesor político de las autoridades kosovares. La nueva Constitución le permitirá al representante de la UE tener más poderes que el primer ministro y el Parlamento. La OTAN se encargará de mantener la paz con 17.000 soldados desplegados en la ex provincia.

“El micro estado de Kosovo respira imperceptiblemente en la incubadora”, escribe Valentín Puig, columnista del diario español ABC. “La ingeniería ginecológica ha dado a luz a una criatura que nace de la secesión y para el disenso internacional, una criatura cuya gestación ha salido carísima, un futuro Estado fallido que va a seguir costando un pico y carecerá de economía propia –con un 50 por ciento de paro– salvo que no sea el narcotráfico y el ajetreo gangsteril que protagonizan los antiguos criminales de guerra expertos en limpieza étnica”.

En 1977, tres años antes de la muerte del Mariscal Tito, el viceministro de Información yugoslavo le dijo a un enviado de la revista española Cambio 16: “Aquí no va a suceder ese drama shakespereano que ha ocurrido en China a la muerte de Mao”. Pasó exactamente lo contrario: cuando los yugoslavos despertaron del sueño socialista, Estados Unidos, el Reino Unido y Francia seguían ahí.

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LA HORA FINAL DE CASTRO

Posted 22 Febrero 2008 by RB
Categories: Periodismo, Personajes

Roberto Bardini

El título está tomado del libro publicado en 1992 por el periodista argentino naturalizado estadounidense y columnista del Miami Herald, Andrés Oppenheimer, por el que ganó el Premio Ortega y Gasset en España. Son más de 400 páginas, resultado de una estadía de seis meses en Cuba y más de 500 entrevistas a partidarios y opositores, menos al personaje objeto del libro. La contratapa prometía revelar “la historia secreta detrás del gradual derrumbe del comunismo en Cuba”, pero transcurrieron 16 años y el no-entrevistado se retira del gobierno luego de cumplir casi medio siglo en el poder, el comunismo aún no se derrumbó en la isla y, como bromean algunos colegas, Oppenheimer no devolvió el premio.

tad.jpgMás suerte con Castro tuvo Tadeusz Witold Szulc, un judío polaco de familia rica que fue joven reportero de Associated Press en Brasil, luego encargado de cubrir la ONU para United Press y, finalmente, célebre corresponsal y enviado especial del New York Times durante 15 años. Conocido mundialmente como Tad Szulc, era un dandy aficionado a la buena cocina y con excelentes vínculos en la alta sociedad de Washington y Nueva York. Ninguna de estas características atenuó su minuciosa curiosidad de investigador, que para la CIA lo hizo sospechoso como “izquierdista”.

Autor de 25 libros y fallecido en 2001 a los 74 años, Szulc nunca fue correa de transmisión de los poderosos ni propagandista de ninguna ideología porque era un aristócrata como persona y como profesional. Entrevistó a Castro por primera vez en 1959 cuando recién había triunfado la revolución y volvió a entrevistarlo en 1961, después de la invasión estadounidense a Playa Girón. Desde entonces, a diferencia de Oppenheimer, llegaba a La Habana cuando quería.

En abril de 1984, el periodista publicó en Parade Magazine una charla que da el tono de la relación que mantenía con el líder:

“Conocí a Castro hace 25 años, cuando yo era un joven periodista del New York Times y acababa de triunfar la revolución cubana. Tuvimos en esa época muchas largas conversaciones en las que Castro me iba explicando lleno de entusiasmo los planes del futuro revolucionario. En 1961, poco después de la abortada invasión de bahía Cochinos, regresé a Cuba, donde recorrí, acompañado de Castro, el escenario de la batalla. Habían pasado 23 años desde nuestro último encuentro y me hallaba ahora en el espacioso y sencillo despacho de Castro en el palacio de la Revolución, de La Habana, retornando la conversación donde la habíamos dejado hacía una generación.

“A sus 57 años, Fidel Castro parece mantenerse en una forma física impresionante. Está más delgado que antes y sus reflejos son asombrosos (como pude comprobar cuando estuvimos cazando patos ese domingo), y su energía no ha disminuido.

“Mientras escuchaba a Castro, tenía la impresión de que no habían pasado los años. Nuestra relación parecía la misma, como si estuviéramos continuando una conversación que había empezado una tarde hacía un cuarto de siglo. Efectivamente, su inteligencia y su retórica eran más agudas aún que cuando éramos jóvenes”.

En 1986, el reportero estrella publicó Fidel, un retrato crítico, hasta el momento la mejor biografía sobre el personaje, que no cae en odas al “comandante internacionalista” ni en ataques al “dictador comunista”. Szulc convenció a Castro de que no existía una “biografía seria” de él. Y el personaje, que de antemano sabía que no le iba a gustar lo que el periodista iba a escribir, aceptó: le abrió todas las puertas, lo abrumó con datos, no dejó pregunta sin responder y estuvo de acuerdo en no revisar los originales antes de su publicación.

Y, efectivamente, a Castro el libro no le agradó pero Szulc se transformó en el biógrafo más fiable de todos los que acometieron la tarea, entre los que se encuentran el español Ignacio Ramonet, el chileno Jorge Edwards, el brasileño Frei Betto, el cubano Norberto Fuentes y, desde luego, el argentino naturalizado estadounidense Andrés Oppenheimer.

Dieciséis años atrás, mientras leía el libro de Oppenheimer recordé una anécdota. A fines de diciembre de 1989 me encontraba en Buenos Aires en medio de un problema: tenía que renovar mi pasaporte argentino –trámite poco amable que se hacía en la Policía Federal y duraba 21 días hábiles– pero mi pasaje de regreso a México estaba marcado para la segunda semana de enero. Un periodista amigo me pasó el dato de una cubana anticastrista que tenía vinculaciones con varios comisarios y se ocupaba de agilizar estas gestiones extraoficialmente a cambio de una tarifa razonable.

La señora –una morena impactante y muy cálida– tenía un pequeño local lleno de chucherías de plástico frente al Departamento de Policía, que era la tapadera de su verdadero negocio. Cuando fui a verla, me escuchó cinco minutos y durante una turbulenta media hora habló pestes de Fidel. A la semana, me entregó mi pasaporte renovado. En agradecimiento quise pagarle un poco más del precio convenido, pero se negó.

“Oye, no”, me dijo. “Fijamos un precio y te lo voy a respetar. Ahora si tú quieres hacerme un regalito, alguna baratija, eso es otra cosa. Si algo nos enseñó aquel grandísimo hijueputa que tú ya sabes, es a tener dignidad”.

LA MAFIA TOMA EL PODER EN KOSOVO

Posted 22 Febrero 2008 by RB
Categories: Estados Unidos, Europa

Roberto Bardini

El primer ministro de Kosovo, Hashim Thaci, de 39 años, es políglota: además de las lenguas serbia y albanesa, habla inglés y alemán. Esta habilidad idiomática seguramente le fue útil en la época que se le conocía como “La Serpiente” y era cabecilla del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), organización terrorista creada en 1993 con respaldo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y el Bundes Nachrichten Dienst (BND), el servicio secreto alemán.

Es posible que Thaci se comunicara en inglés con los comandantes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que ocuparon Kosovo durante la guerra de 1999 para pedirles que le despejaran el terreno para hacer un poco de limpieza étnica o escabecharse a unos cuantos civiles serbios, sus principales víctimas. Por sus blancos de ataque, el ELK ha sido comparado con los “contras” nicaragüenses financiados por Estados Unidos en la década de los ‘80 para derrocar al gobierno sandinista.

El jefe de la Misión de Verificación de Kosovo y enlace con Thaci era un diplomático cuyo nombre tiene reminiscencias filibusteras en América Central: William Walker, ex secretario de Estado adjunto para Asuntos Interamericanos de 1985 a 1988 y ex embajador en El Salvador de 1988 a 1992, señalado como creador de los escuadrones de la muerte en ese país y autor intelectual del asesinato de seis sacerdotes jesuitas en 1989. Antes de ser enviado a Kosovo para instaurar la paz, la democracia y el libre comercio, Walker era vicepresidente de la Escuela de Defensa Nacional de Estados Unidos, organismo cuyos desvelos por los procesos eleccionarios y los gobiernos civiles son históricamente conocidos en cinco continentes.

Otro viejo conocido que estuvo en Kosovo es el embajador estadounidense en Bolivia, Philip Goldberg, que fogoneó conflictos entre fuerzas serbias y albanesas. Entre 1994 y 1996, Goldberg fue asistente especial del embajador Richard Holbrooke, uno de los estrategas de la desintegración de Yugoslavia. Apodado en Bolivia como “el embajador de la limpieza étnica”, promueve ahora la autonomía del Santa Cruz de la Sierra, Beni, Pando y Tarija, al oriente de Bolivia. Conocidos como la “media luna”, estos cuatro departamentos suman 685.095 kilómetros cuadrados, más de la mitad de la superficie boliviana. Concentran la mayor parte de la riqueza gasífera, agroindustrial y ganadera, y absorben la mitad de la inversión extranjera.

Uno de los entusiastas colaboradores de Goldberg es el terrateniente croata Branco Marinkovic, partidario de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, miembro de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz, el Banco Económico y la Cámara de Exportadores. Marinkovic también es accionista de la compañía de Transporte de Hidrocarburos Transredes, cuyo 50 por ciento pertenece a Enron y Shell y opera gasoductos y oleoductos de 6.000 kilómetros que llegan a Argentina, Brasil y Chile.

thaci.jpgPero el apoyo más cálido de Hashim Thaci en tiempos del presidente William Clinton era Marie Jana Korbelová, nacida en Praga en 1937 e hija del embajador checoslovaco en Yugoslavia hasta 1948, más conocida como Madeleine Albright. Naturalizada a los 20 años de edad, fue representante de Estados Unidos en la ONU de 1993 a 1997 y secretaria de Estado de 1997 a 2001. Una foto encantadora, tomada en 1998 durante una conferencia de paz en Rambouillet (Francia), muestra a la la señora Albright, que es madre de tres mujeres, abrazándose con Thaci como si fuera el varón que nunca tuvo. Ella lo definió muy maternalmente como “el faro de los jóvenes demócratas”.

Para la ex secretaria de Estado -y también para la CIA, el BND y la OTAN- posiblemente fuera un detalle menor el hecho de que Thaci era, además de líder del Ejército de Liberación de Kosovo, miembro del Grupo Drenica, un sindicato criminal asociado con las mafias albanesas, macedonias e italianas dedicadas al tráfico de heroína procedente de Turquía, Pakistán y Afganistán, y destinada a Europa.

Un poco menos comprensible es que para los funcionarios de la administración de George W. Bush también parece ser una minucia la vinculación del ELK con Al Qaeda. El comandante de las fuerzas de elite del grupo terrorista kosovar era Mohamed Al-Zawahiri, hermano del médico egipcio Ayman Al-Zawahiri, el número dos de Osama bin Laden. El 1 de diciembre de 2001, The Wall Street Journal reveló que Ayman Al-Zawahiri, alias Doctor Muerte, había organizado “campos de entrenamiento terroristas, fábricas de armas de destrucción masiva y blanqueo de dinero y redes que trafican con drogas en Albania, Kosovo, Macedonia, Bulgaria, Turquía y Bosnia”.

En Kosovo se encuentra una enorme base militar estadounidense: Camp Bondsteel. Construida por la empresa Halliburton por encargo del Pentágono, aloja más de 6.000 soldados norteamericanos. Está ublicada cerca de oleoductos y corredores de energía vitales actualmente en construcción, como el oleoducto Trans-Balcanes financiado por Estados Unidos. Como antes en Irak, los intereses de Washington, Al Qaeda y las compañías petroleras convergen nuevamente.

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GUERRA Y PAZ EN EL GOLFO PÉRSICO

Posted 14 Enero 2008 by RB
Categories: Estados Unidos, Medio Oriente

Roberto Bardini

lawrence.jpgEs casi seguro que el presidente George W. Bush ignora que el arqueólogo, militar y escritor Thomas Edward Lawrence –conocido como “Lawrence de Arabia”, quien durante años vivió, combatió y, sobre todo, aprendió en Oriente Medio– menciona un curioso proverbio en Los siete pilares de la sabiduría, publicado en 1926: “Los árabes consideran que la mejor manera de escapar de un cuadrado es hacerlo por tres de sus lados”.

Milenariamente nómadas, guerreros y comerciantes, los árabes han sido sucesivamente conquistadores y conquistados. Herederos de una poderosa cultura, los antiguos pueblos del desierto convertidos en potencias petroleras tienen otra concepción del tiempo, las relaciones humanas, la diplomacia, los negocios y las alianzas políticas.

Posiblemente sea necesario algo más que una gira relámpago de ocho días por cinco países –Kuwait, Bahrein, los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Egipto– para convencerlos de que sus intereses son los mismos que los de Estados Unidos en el Golfo Pérsico y que Irán es una “amenaza para la paz en la región”. Sobre todo cuando entre los objetivos de esa gira fast food figura un suculento contrato de 30 mil millones de dólares por la venta de misiles estadounidenses durante la próxima década a Israel, uno de los diez países poseedores de armas nucleares en el mundo.

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A pesar de que la Organización Internacional de Energía Atómica comprobó que Irán no desarrolla desde 2003 programas nucleares bélicos sino con aplicaciones civiles y que 16 organismos de la comunidad de inteligencia estadounidense confirmaron la información, Washington insiste en crucificar al régimen de Teherán como un “estado terrorista”.

Recientemente, la marina de guerra de Estados Unidos divulgó un video con audio –probablemente manipulado– sobre cinco lanchas rápidas iraníes que el 6 de enero, dos días antes de comenzar la gira de Bush, realizaron una “provocación mortalmente grave” en el Estrecho de Ormuz a tres buques de la poderosa Quinta Flota. En términos de confrontación y poder de fuego, las embarcaciones iraníes representan lo mismo que excremento de gaviota en el Mar Muerto.

Ni Bush ni sus asesores parecen haber considerado que las guerras que se iniciaron en el área con el ataque –con apoyo de Estados Unidos, precisamente– de Saddam Hussein a Irán en 1980, seguido por la invasión iraquí a Kuwait en 1990, la posterior “liberación” y, finalmente, la ocupación estadounidense de Irak en 2003, afectaron a todos los países del Golfo. Lo último que necesitan hoy las monarquías árabes es que alguien ajeno a esa parte del mundo llegue y siembre más discordia.

La Casa Blanca, el Departamento de Estado y el Pentágono tampoco toman en cuenta que estos países, enfrentados durante años a Irán, han enviado en los últimos tiempos varias señales de acercamiento a la república islámica, que tuvieron un amigable retorno por parte del destinatario.

abd.jpgEl rey Abdullah de Arabia Saudí invitó en diciembre pasado al presidente Mahmud Ahmanideyad para que participe de la peregrinación anual a la Meca. ham.jpgY el rey Hamad de Bahrein –que en agosto de 2002 visitó Teherán en el primer viaje oficial de un monarca bahreiní desde la revolución islámica del ayatola Khomeini en 1979– exhortó a los empresarios de los países del Golfo Pérsico a que inviertan en Irán. “Esta zona sufre guerra desde hace casi 30 años y ahora ha llegado el momento para disfrutar la paz”, dijo.

Y para esa paz, nada mejor que la propuesta que en diciembre envió Ahmanideyad a los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG): fortalecer el intercambio económico, incrementar las inversiones recíprocas, crear un corredor de norte a sur del Golfo para exportar energía, establecer una zona de libre comercio, promover la educación y el turismo, anular los visados y permitir a ciudadanos árabes e iraníes la libre adquisición de inmuebles. Luego de tres décadas de inestabilidad, el paquete de medidas es mucho más atractivo que el estridente mensaje de Bush.

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EL “FORREST GUMP DE LA PAZ”

Posted 20 Noviembre 2007 by RB
Categories: Iberoamérica

Roberto Bardini

gustavomoncayo.jpgEl personaje central de la película Forrest Gump, novela de 1985 llevada al cine en 1994, que ganó seis Oscar y dio casi 700 millones de dólares de ganancias en todo el mundo, nació en el “sur profundo” de Estados Unidos y tiene un cociente intelectual de 75. No es el caso de Gustavo Moncayo, un humilde profesor de ciencias sociales en Sandoná, un pueblito del departamento de Nariño, al extremo sur de Colombia y cerca de la frontera con Ecuador, conocido como “el caminante de la paz” y “el Forrest Gump colombiano”.

pablo_emilio.jpgMoncayo, de 53 años y padre de un joven suboficial retenido desde el 21 de diciembre de 1996 por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), se hizo famoso mundialmente por su caminata desde Sandoná hasta Bogotá en reclamo por la libertad de su hijo. El cabo Pablo Emilio Moncayo, considerado el rehén más antiguo del mundo, tenía entonces 19 años y una década después poco se sabe de él.

sandona.jpgCon dos mudas de ropa y un recipiente con agua, el 17 de junio de este año Moncayo salió caminando de su pueblo y arribó a la capital el 1 de agosto. En esos 47 días atravesó siete departamentos y recorrió 1.208 kilómetros hasta llegar a la Plaza de Bolívar, tras un millón y medio de pasos en la carretera Panamericana.

En el trayecto juntó alrededor de dos millones de firmas a favor del intercambio de prisioneros entre el ejército y las FARC. Durante la marcha la gente lo alentó a gritos, lo acompañó durante largos tramos y se fotografió con él. Le entregaron alimentos, bebidas, flores y cartas.

En Bogotá, Moncayo estuvo activo. Se entrevistó con el presidente Álvaro Uribe, a quien hizo esperar una hora porque antes quería asistir a misa. Después, acompañado familiares de los rehenes, se reunió con los embajadores de Holanda, Italia, Francia y Alemania, y con representantes de la Comunidad Europea. Luego viajó a Europa, donde visitó las principales capitales para explicar el drama de los prisioneros y estuvo en el Vaticano con el papa Benedicto XVI.

Ahora, el humilde profesor de secundaria –que también enseñaba a tocar guitarra, flauta y quena a los niños de su pueblo– caminará los más de 1.400 kilómetros que van desde Bogotá hasta Caracas para reclamar a los guerrilleros y al gobierno colombiano que cedan en sus condiciones para negociar un trueque de rehenes y prisioneros.

Los rebeldes tienen en su poder a 45 soldados, policías, políticos y tres agentes antidroga de Estados Unidos que quieren canjear por 500 guerrilleros que están en prisión. Piden que el gobierno desmilitarice un territorio de 800 kilómetros cuadrados en el departamento del Valle del Cauca, al suroeste del país, para realizar allí la negociación pero el presidente Álvaro Uribe ha dicho que no desmilitarizará “ni un milímetro de la patria”. En septiembre pasado, el presidente venezolano Hugo Chávez se ofreció como mediador entre su colega colombiano y las FARC, y afirmó que estaba dispuesto a “ir al infierno” para lograr el intercambio humanitario.

La esposa de Moncayo, María Stella Cabrera, profesora de filosofía y castellano, demuestra que luego de 30 años de matrimonio mantiene el sentido del humor. Cuenta que cuando recién se casaron, su marido –que entonces era aprendiz de radiotécnico– se ganaba la vida vendiendo televisores a pie, puerta a puerta. “Por eso camina tanto”, dice.

En las paredes de Bogotá, mientras tanto, ya apareció un graffiti: “No le crea a nadie, salga a caminar”.

CUANDO LOS SANTOS VIENEN MARCHANDO

Posted 22 Octubre 2007 by RB
Categories: Estados Unidos

Roberto Bardini

mormones.jpgEl filósofo y homeópata griego Plotino Constantino Rhodakanaty, un socialista que vivió en México de 1861 a 1886, fue el fundador del primer grupo anarquista en este país y el primer pastor que se ordenó para la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, nombre oficial de la Iglesia mormona. Esto sucedió en 1876, un año después de que un grupo de mormones procedentes de Utah se estableciera en Chihuahua, al norte de México, donde permanecen hasta hoy.

En julio de 1907 nació en esa colonia George W. Rommey, quien se crió en Idaho y Utah y pasó dos años como predicador en Inglaterra y Escocia. De regreso a Estados Unidos, Rommey se convirtió en hombre de negocios y político republicano, fue gobernador de Michigan (1963-1969) y secretario de Vivienda durante la presidencia de Richard Nixon (1969-1973). El ex misionero nacido en México, que se hizo famoso como gobernador porque todos los jueves recibía durante cinco minutos a cualquier ciudadano de Michigan que quisiera charlar con él, tuvo cuatro hijos. Uno de ellos es Willard Mitt Rommey, nacido en Detroit en marzo de 1947, actual precandidato presidencial republicano.

romney.jpgA los 19 años, según la tradición mormona, Romney Jr, más conocido como Mitt, fue enviado en misión de evangelización al exterior, que cumplió principalmente en Francia. Luego ingresó a la Universidad Brigham Young, en Utah, y después a Harvard, donde en 1975 obtuvo un diploma en derecho y negocios.

Empresario y ex gobernador de Massachussets de 2003 a 2006, Romney hijo es el precandidato más rico que participa en la campaña interna para las elecciones de 2008, con una fortuna que oscila entre 190 y 250 millones de dólares, producto de bienes inmuebles y acciones en diferentes empresas de aeronáutica, tecnología y telecomunicaciones. En 1984, fundó Bain Capital, que asesoró a cientos de firmas, entre ellas Domino’s Pizza.

Mormón practicante, tiene cinco hijos y diez nietos. No fuma, no bebe alcohol, ni café, ni té, y dona el diez por ciento de sus ingresos a la Iglesia fundada en 1830 por el “visionario” Joseph Smith.

La célebre composición Cuando los santos vienen marchando (1938), del trompetista de jazz Louis Armstrong, podría ser un buen fondo musical para la campaña de Willard Mitt Romney, integrante de la coalición religiosa conservadora que contribuyó a la reelección de George W. Bush en 2004 y que se opone con firmeza a leyes que favorezcan el aborto y el matrimonio entre homosexuales.

El precandidato, a quien muchos le encuentran cierto parecido con el ex actor y ex presidente republicano Ronald Reagan, respalda todas las medidas de la administración Bush en su “guerra contra el terrorismo” y ha visitado Irak varias veces. “Debemos evitar que Al Qaeda se apodere del país”, sostiene. En lo que concierne a América Latina, se manifiesta hostil hacia el presidente venezolano Hugo Chávez, le preocupa el rumbo que puede tomar el presidente Rafael Correa en Ecuador y es partidario de mantener el embargo económico contra Cuba.

PUTIN, VOZ BAJA Y UN GARROTE EN LA MANO

Posted 16 Octubre 2007 by RB
Categories: Estados Unidos, Rusia

Roberto Bardini

En 1990, tras el desmantelamiento del KGB, Vladimir Putin –de origen humilde, graduado con honores en Derecho, especialista en relaciones internacionales e hijo único de un inválido de guerra– tenía 37 años, se había quedado sin empleo y consideraba la posibilidad de trabajar como taxista en Leningrado. Sus últimos destinos como analista de inteligencia habían sido Dresde y Berlín, en la hoy disuelta República Democrática Alemana.

lentes.JPGPero en 1998 fue nombrado director del Servicio Federal de Seguridad (FSB), la agencia que sucedió al KGB, y menos de una década después se transformó en uno de los hombres más poderosos del mundo y en un fuerte dolor de hígado para Washington.

Parece que Alemania representa un espacio estratégico para Putin. Fue en la Conferencia sobre Seguridad de Munich en febrero de este año, a la que asistieron 250 jefes de gobierno, ministros y expertos de 40 países, donde se convirtió en el protagonista indiscutible con un lenguaje de confrontación que recordó los años de la Guerra Fría. El presidente ruso cuestionó a Estados Unidos por querer implantar un mundo unipolar, lo acusó de ejecutar acciones unilaterales al margen de la ley internacional y le advirtió contra el uso militar del espacio.

3.JPG“Constatamos un uso exagerado y casi incontrolado de la fuerza en las relaciones internacionales”, dijo Putin. “Estados Unidos, ha traspasado sus fronteras nacionales en todas las formas. Esto es muy peligroso, nadie se siente ya seguro, porque nadie puede protegerse en el derecho internacional”.

Con una dureza que sorprendió a los analistas internacionales, Putin criticó el concepto de un “mundo unipolar” y dijo que las acciones de Estados Unidos en el exterior habían empeorado los conflictos. “¿Qué es un mundo unipolar? No importa lo bonito que sea este término, implica un solo centro de poder, un solo centro de fuerza y un solo maestro”, señaló. Y con palabras muy poco usuales en este tipo de reuniones internacionales, agregó: “Siempre nos dan lecciones sobre democracia, pero los que nos enseñan la democracia no quieren aprenderla ellos mismos”.

merkelputin.jpgAhora no le debe haber causado mucha gracia al Departamento de Estado norteamericano la entrevista de Putin con la canciller alemana Angela Merkel el lunes 15 de octubre en Wiesbaden, un elegante balneario de aguas termales conocido como “la Niza del Norte”, donde uno de cada 270 habitantes es millonario y que, curiosamente, era el destino preferido de la aristocracia rusa antes de la revolución de octubre de 1917.

rambo.JPGLuego de recibir con honores militares a Putin –que habla perfecto alemán– Merkel calificó como “compañerismo estratégico” los vínculos entre los dos países, que incluyen convenios sobre seguridad, petróleo y gas. El mandatario llegó con 13 ministros, entre los que destacaban los de Relaciones Exteriores, Interior, Defensa, Finanzas y de Energía.

El intercambio comercial entre Alemania y Rusia llegó en lo que va de 2007 a casi 23 mil millones de dólares. En los primeros seis meses de este año la inversión alemana en la economía rusa superó los dos mil millones de dólares. Y en diciembre próximo se fundará en Moscú la Cámara Germano-Rusa de Comercio.

Dos días antes de viajar a Alemania y luego a Irán, Putin amenazó con la posible salida de Rusia del Tratado sobre Misiles de Alcance Medio y Más Corto (INF por las siglas en inglés: Intermediate-Range Nuclear Forces) por el que Moscú y Washington acordaron hace 20 años eliminar para siempre estos proyectiles.

1.JPGFirmado en diciembre de 1987 por Ronald Reagan y Mijail Gorbachov, el Tratado INF prevé la prohibición permanente de misiles estadounidenses y soviéticos con un alcance de 500, 1.000 y 5.000 kilómetros. Ahora el acuerdo podría quedar sin efecto como respuesta al emplazamiento estadounidense de un escudo de cohetes antimisiles en Polonia y la República Checa, cerca de las fronteras rusas.

1judo.JPGEso no fue todo. Al día siguiente de su visita a Alemania, en la reunión cumbre de países del Mar Caspio realizada en Teherán, Putin defendió el derecho de Irán a poseer la energía nuclear y advirtió contra cualquier acción militar de represalia. El presidente ruso y los jefes de estado de Azerbaiyán, Irán, Kazajistán y Turkmenistán firmaron una declaración de apoyo al programa iraní de enriquecimiento de uranio.

Putin es el primer líder ruso que llega a este país desde 1943, cuando José Stalin se reunió en Teherán con Winston Churchill y Franklin D. Roosevelt durante la Segunda Guerra Mundial.

putinjudo2.JPGEl ex agente secreto se declara seguidor de la Iglesia ortodoxa, no fuma ni bebe y practica deportes. Se destaca en judo, del que es cinturón negro, y sambo, un arte marcial de las fuerzas especiales soviéticas del que fue varias veces campeón en San Petersburgo. Además del idioma alemán, en el KGB adquirió algunas nociones de español, francés e inglés.

Putin tiene algo en común con Roosevelt. Igual que el presidente norteamericano, el ruso conoce –y, si es necesario, aplica– un viejo proverbio africano: “Cuando te dirijas a tu adversario, habla en voz baja pero lleva un garrote en la mano”.

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SÓLO UN VUELTO DE 40 MIL MILLONES

Posted 27 Septiembre 2007 by RB
Categories: Estados Unidos

Roberto Bardini

La diferencia es de apenas 40 mil millones. Para cualquier ciudadano de a pie e, incluso, para unos cuantos países de Asia, África y América Latina, representa una cantidad exorbitante. Para Estados Unidos, parece que es sólo un vuelto.

13.jpgEn 2000 la ONU se propuso las Metas del Milenio para los siguientes 15 años, que incluyen bajar a la mitad el porcentaje de personas con ingresos inferiores a un dólar por día, disminuir también a la mitad el porcentaje de personas que padecen hambre, reducir la mortalidad infantil y lograr que los niños de todo el mundo completen sus estudios primarios.

El ministro de Relaciones Exteriores cubano, Felipe Pérez Roque, estimó en su intervención en la 62ª Asamblea General de la ONU que para alcanzar estos objetivos se necesitan 150 mil millones de dólares. Ya lo había dicho el 13 de junio de 2003 en la reunión cumbre del Grupo de los 77 y China, celebrada en Doha (Qatar).

22.jpgLa cifra es bastante menor que la cantidad que solicitó al Congreso de Estados Unidos el secretario de Defensa, Robert Gates, para financiar las guerras de Irak y Afganistán en 2008: 190 mil millones.

El argumento de Gates para justificar esta suma –que no se destinará a medicinas, ni alimentos, ni textos de enseñanza, ni puestos de trabajo– fue increíble: “Sé que Irak y otras decisiones difíciles a las que América se enfrenta en la guerra contra el terrorismo seguirán siendo una fuente de fricción entre el Congreso y el presidente y en la opinión pública, pero hay algo en lo que todos podemos estar de acuerdo: el honor, el valor y el gran sentido del deber que hemos testimoniado en nuestras tropas desde el 11 de septiembre (de 2001)”.

3.jpgY mientras Gates habla de honor, valor y sentido del deber, el historiador Robert Brenner –profesor en la Universidad de California famoso por su ensayo La Economía de la Turbulencia Global, publicado en mayo-junio de 1998 en la revista New Left Review– pregunta y se responde: “¿Y ese ‘fsssh’ que se oye? Ah, es la economía de las burbujas que se desinfla” en Estados Unidos.

Desde la izquierda Brenner coincide con el conservador Paul Craig Roberts, ex secretario adjunto del Tesoro bajo el gobierno de Ronald Reagan, ex editor asociado del Wall Street Journal y autor del libro La tiranía de las buenas intenciones (2000), quien el pasado 12 de septiembre advirtió: “La economía estadounidense sigue muriéndose de a poco ante nuestros propios ojos, pero los economistas, los estrategas y el público en su conjunto están ciegos ante el temblequeo de la fabulosa tierra de las oportunidades”.

Según Paul Craig Roberts, investigador del Hoover Institute de la Universidad de Stanford,“cada vez que una empresa norteamericana transfiere al exterior la producción para el mercado interno de Estados Unidos, las consecuencias son muy malas para la economía estadounidense. Una de ellas es que se reemplaza trabajo estadounidense con trabajo extranjero, con lo cual se contraen las oportunidades de mano de obra en Estados Unidos y por lo tanto el crecimiento del ingreso. Durante lo que va del siglo XXI, la economía estadounidense dejó de generar empleo en las industrias de exportación o en las sometidas a la competencia de los bienes importados”.

41.jpgPero eso no es todo. Hoy Estados Unidos tiene déficit comercial con cualquier parte del planeta, que en total suma más de 800 mil millones de dólares, afirma Roberts, actualmente editor colaborador de la publicación conservadora National Review y coautor del libro Chile: dos visiones. La era Allende-Pinochet, publicado en 2000 por la Universidad Andrés Bello.

“En 2006 (el último dato anual), su déficit comercial total era de 838 mil 271 millones de dólares. Su déficit con Europa era de 142 mil 538 millones. Con Canadá, de 75 mil 085 millones. Con América Latina, de 112 mil 579 millones (67 mil 303 sólo con México). El déficit con Asia y el Pacífico fue de 409, mil 765 millones (233 mil 087 con China y 90 mil 996 con Japón). Y con África, el déficit comercial estadounidense fue de 62 192 millones de dólares”, escribe Roberts

Y esto tampoco es todo. “En lo que va del siglo XXII, el dólar ha caído 33 por ciento en relación a las demás monedas. Sigue siendo la moneda de reserva debido ante todo a la costumbre, y a la falta de una alternativa clara”.

5.jpgEric Toussaint, presidente del Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo, con sede en Bélgica y formado por una red internacional presente en 23 países de cuatro continentes, opina que Estados Unidos es la nación más endeudada a nivel interno y externo del mundo.

“Tiene una deuda externa equivalente al total de la deuda externa del conjunto de todos los países llamados ‘en desarrollo’, donde vive el 85 por ciento de la población. Lo que es tremendo, escandaloso, es que los mismos países del Sur otorgan préstamos a Estados Unidos. Para financiar su deuda, Estados Unidos vende bonos del Tesoro. Los países ‘en desarrollo’ han comprado un billón de dólares en bonos del Tesoro”, explica Toussaint en “La crisis de la deuda al Banco del Sur”, publicado por el Anuario Bolivariano de Información de Venezuela (ABIVEN) en colaboración con la Universidad Bolivariana de Venezuela.

“Es oficial. Anótalo en tu calendario. Ha comenzado la quiebra de la economía de Estados Unidos”, escribió el 20 de junio en Global Research el analista y consultor económico Richard C. Cook, ex funcionario de la Comisión del Servicio Civil, la Administración de Alimentos y Drogas y la Casa Blanca en el gobierno de James Carter, quien además estuvo durante 21 años en el Departamento del Tesoro.

6.jpg¿Honor, valor y sentido del deber? Cook asegura que “entre quienes están listos para beneficiarse con el crack está el Grupo Carlyle, el fondo de alto riesgo que incluye a la familia Bush y a otros inversionistas de alto perfil con conexiones gubernamentales que dan acceso a informaciones confidenciales”. Es decir, los mismos que logran ganancias con las ocupaciones de Afganistán e Irak.

“El hecho de que el crack esté siendo anunciado en las páginas del Washington Post muestra que es cosa hecha”, escribe Cook. “Los Bilderbergers, o quienquiera que sea al que responde el Post, ya lo han decidido. Deja saber a todos para que no queda duda que es hora de cerrar las escotillas, ponerse a cubierto, acumular dos años de comida en latas, blindar sus activos, lo que sea”.

¿Metas del Milenio para los próximos 15 años? ¿Disminuir la cantidad de personas con ingresos inferiores a un dólar por día y que padecen hambre, reducir la mortalidad infantil y lograr que los niños de todo el mundo completen sus estudios primarios? A los mandamases de Washington ni siquiera les conmueve el infierno que tendrán en su propio patio y con sus propios electores en unos años más.

En Estados Unidos, escribe Cook, “los que pagarán las consecuencias será la gente de a pie cuyos activos están cargados de deudas, tales como decenas de millones de deudores hipotecarios, millones de jóvenes que adeudan préstamos estudiantiles que según la nueva ley de bancarrota ‘reformada’ en 2005 nunca podrán ser cancelados, o vastas cantidades de trabajadores con cuentas de jubilación patrocinadas por sus empleadores u otros planes de pensión que están combinados con el mercado de valores”.

Desde estas predicciones, una diferencia de 40 mil millones de dólares deja de ser un vuelto. Y 190 mil millones pueden convertirse en una mecha encendida y cerca de estallar. O, lo que es lo mismo, en una soga al cuello que ellos mismos se están anudando.

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ES LONDRES, NO TEHERÁN

Posted 25 Septiembre 2007 by RB
Categories: Argentina

Roberto Bardini

Hace 40 años, ante la inminencia de un enfrentamiento militar entre Israel y una mal compactada coalición integrada por Egipto, Jordania, Irak y Siria, muchos nacidos en Argentina –pero de escasa raigambre nacional– optaron a favor o en contra de los bandos en pugna y quisieron embarcar al país en ese lejano conflicto.

La llamada Guerra de los Seis Días finalmente estalló del 5 al 10 de junio de 1967 e Israel amplió su territorio con la ocupación de la Península del Sinaí, la Franja de Gaza, Cisjordania, Jerusalén Este (donde se encuentra la Ciudad Vieja) y los Altos del Golán.

1murray.jpgEn medio de las hostilidades en Medio Oriente, un porteño de origen irlandés les dio una sencilla lección de argentinidad a pro árabes y pro israelíes.

Se llamaba Luis Alberto Murray y había nacido en 1923. Era descendiente de John Murray, un nativo de Newtowncashel (Irlanda) que se embarcó en Liverpool en abril de 1844, llegó a Buenos Aires dos meses después –durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas– y 20 años más tarde era estanciero en Capilla del Señor.

Luis A. Murray fue periodista, poeta, historiador y novelista. Profundamente vinculado a la Argentina, tradujo al slang estadounidense el tango Yira, yira, de Enrique Santos Discépolo, y fue amigo de Fermín Chávez, José María Castiñeira de Dios, Jorge Abelardo Ramos, José María Rosa y Osvaldo Guglielmino.

3eshkol.jpg2gamal.jpgMientras las armas disparaban en los peñascos del Sinaí, los diarios de Buenos Aires publicaban fotos del presidente egipcio Gamal Abdel Nasser y del primer ministro israelí –nacido en Ucrania– Levi Eshkol y los porteños discutían en los cafés. Murray era director del semanario La Hipotenusa y en el Nº 4, del 8 de junio de 1967, escribió:

“No hay tales «razas» que dividan a la humanidad en compartimentos estancos o núcleos inconciliables entre sí: ante el microscopio, ni un glóbulo de sangre se comporta como negro, blanco o amarillo, ni un espermatozoide asume premisas cristianas, gentiles, judías, musulmanas ni ateas”.

“Lo grave del asunto [...] es que una vez más se intente dividir a los «hijos del país» propiamente dichos, a los hijos de sirios o libaneses, y a los hijos de inmigrantes polacos, rusos o alemanes de confesión mosaica, en nombre de estrellas y lunas que nos son ajenas. Nuevamente habría que empapelar Buenos Aires –haya o no guerra entre israelíes y árabes– con afiches semejantes a los de FORJA en 1939: Los argentinos queremos morir aquí”.

Cuarenta años atrás los problemas de Argentina no eran muy diferentes a los de hoy y las palabras de Murray parecen haber sido escritas ayer:

“Aquí queremos hacer nuestra propia guerra. Pacífica, si se puede. Nuestra propia guerra contra el atraso, la frustración, los infinitos fraudes de la vieja política, la contumacia de los cipayos de izquierda y de derecha. No queremos agarrarnos a patadas en Corrientes y Florida por Nasser o Levi Eshkol. Como somos el pueblo mejor informado sobre lo que ocurre en cualquier parte del mundo, conocemos el problema y su gravedad. Pero no aceptaremos dividirnos por el Medio Oriente, con tantos otros motivos como tenemos, harto más inmediatos, para pelearnos entre nosotros”.

Y luego agregaba: “No he viajado a Israel –lo cual no tiene nada de malo, lo cual no desespero de hacer algún día– y no dependo de intereses sionistas. No soy antijudío ni projudío, como no soy antibúlgaro ni probúlgaro. Entre los países que no son el mío, confieso padecer especial debilidad por España, por el Paraguay e Italia, en todo caso más íntimamente vinculados con la Argentina que muchos otros”.

El periodista finalizaba con una recomendación a sus compatriotas: “Volvamos a la Argentina. Sin aislarnos, sin perder de vista lo universal. Pero mirando al mundo con nuestra propia óptica. Mirando desde aquí hacia afuera, no al revés”.

Elegante y caballero, ingenioso y cultor de un humor sutil, Murray falleció en 2002, a los 79 años. Hombre de oficio y gran cultura, había pasado por las redacciones de los diarios Crítica y Democracia, las revistas Vea y Lea y Confirmado, el periódico Mayoría, la agencia Télam y, finalmente Clarín, donde permaneció 20 años.

Cuatro décadas después de aquella Guerra de los Seis Días, parece que otros nacidos en suelo argentino insisten en comprometer al país en un conflicto lejano. Representantes de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) asistieron a la Asamblea General de la ONU, como testigos de lo que diga el presidente Néstor Kirchner acerca de la nunca probada participación de Irán en el atentado terrorista contra la mutual judía en julio de 1994. Esa actitud se podría definir con palabras del filósofo francés Michel Foucault: estaban ahí para “vigilar y castigar”.

1.jpgLa presencia en la ONU del presidente iraní Mahmud Ahmadinejad, colocado sistemáticamente bajo los reflectores de la prensa internacional como representante del “eje del mal”, restó importancia a un tema mucho más sensible para los argentinos. Dos días antes del inicio de la Asamblea General, trascendió que Gran Bretaña estudiaba la posibilidad de extender la zona de exclusión de las Islas Malvinas –que actualmente es de 200 millas– a 350 millas (unos 563 kilómetros) y que la cuestión podría ser planteada en la ONU.

Es cuestión de vincular la información fragmentada y observar un mapa. La distancia de Buenos Aires a Tel Aviv es de 16.100 kilómetros y a Teherán es aún mayor: 17.500 kilómetros.

2.jpgEn cambio, de Buenos Aires a Puerto Argentino (que el Reino Unido denomina Port Stanley), en las Islas Malvinas, hay 1.800 kilómetros.

Y desde Puerto Argentino hasta Río Grande, la ciudad más cercana a las islas en territorio continental argentino, el trayecto es mucho menor: 800 kilómetros.

Faltó ver que la presencia de miembros de la AMIA y la DAIA en Nueva York fuera una ocasión propicia para que, como representantes de un importante sector ciudadano de la Argentina, también expresaran su patriotismo y manifestaran públicamente su oposición al proyecto británico de expansión. Es decir, que ya que estaban ahí –y como recomendaba Luis Alberto Murray– vieran al mundo con ojos argentinos, “con nuestra propia óptica, desde aquí hacia afuera, y no al revés”.

No fue así. Entonces muchos seguirán pensando que esta clase de argentinos mal asimilados a la tierra en la que viven y con sus ansiedades depositadas en Medio Oriente, debería enterarse que desde 1833 –y quizá desde mucho antes– quienes perjudican al país están en Londres, no en Teherán. Y que Argentina no necesita de nuevos enemigos.

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IRAK: LA FELICIDAD ERA UN REVÓLVER ARDIENTE

Posted 20 Septiembre 2007 by RB
Categories: Estados Unidos, Medio Oriente

Roberto Bardini

bw.jpgEn una sorprendente actitud de autonomía, el gobierno de Irak anuló el permiso de trabajo de la empresa estadounidense de seguridad privada Blackwater Security Consulting, principal contratista del Departamento de Estado. El motivo fue un sangriento ataque en el que guardias de la firma mataron a nueve civiles desarmados y un policía e hirieron a 18 personas. El incidente ocurrió el domingo 16 de septiembre al mediodía en la concurrida Plaza Nisoor, en el sector suní de Bagdad.

bw1.jpgLos guardias, que custodiaban un convoy militar estadounidense de seis camionetas, escucharon explosiones, abrieron fuego contra la gente reunida en la plaza y se fugaron. Dos días después, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, telefoneó al primer ministro iraquí Nuri al Maliki para expresarle su “pesar” por las muertes y prometerle que ayudará a que se efectúe una investigación “transparente” del incidente.

“Este crimen ha generado odio y enojo en el gobierno y en el pueblo contra la compañía estadounidense”, dijo Maliki en una conferencia de prensa. “No vamos a permitir el asesinato de iraquíes a sangre fría”. Al menos por una vez el módico primer ministro interpretó la indignación popular.

Blackwater Security Consulting fue contratada por el Departamento de Estado para proteger a todos sus empleados en Irak. Tras el anuncio del final de sus actividades, Estados Unidos suspendió los desplazamientos por tierra de sus funcionarios fuera de la Zona Verde, un sector de 10 kilómetros cuadrados en el centro de la capital, que alberga a la mayoría de las oficinas del gobierno iraquí y la embajada estadounidense. Con muros de concreto para detener atentados suicidas y el Río Tigris como una barrera defensiva natural, se le considera el lugar más seguro de Irak aunque ha sido blanco frecuente de ataques rebeldes.

bw2.jpgLa empresa, un elocuente ejemplo de como la iniciativa privada hace negocios con el gobierno de Estados Unidos a través de contratos de “tercerización” en el área militar, fue fundada a fines de 1996 por Erik Prince, un megamillonario ex comando Seal (Sea+Air+Land= mar, aire y tierra), que pertenece a una acaudalada familia calvinista de Holland (Michigan). Su padre, Edgar Prince, era propietario de Prince Manufacturing Corp, una poderosa industria de piezas para automóviles que se hizo famosa por crear los espejos con luz en la visera para el sol que se utiliza en el interior de los vehículos. Creada en 1965, la corporación tenía 5.000 empleados repartidos en casi todos los estados de la Unión Americana y en varios países.

Considerado como quizás uno de los más ricos soldados que pasaron por el cuerpo de élite de la marina estadounidense, Erik Prince fue educado en un ambiente que combinaba la doctrina del libre mercado con el evangelio cristiano. Nacido en 1969, desde joven pertenece a la red evangélica más importante de Estados Unidos, conocida como los “guerreros de la oración”.

Esta casi desconocida organización religiosa, que tiene filiales (denominadas “campamentos”) en casi todo el mundo y apoya la política de Israel en Oriente Medio, sostiene que “el Espíritu Santo ha sembrado en el corazón de cada hijo la necesidad de convertirse en un ferviente soldado intercesor” y que “orar infunde fuerza y poder para dominar a Satanás”. Más o menos lo que Prince hace en unos cuantos países.

El joven magnate terminó la universidad en 1992, trabajó como pasante en la Casa Blanca durante el gobierno de George Bush padre y al año siguiente, a pesar de que su padre le había dejado una herencia millonaria, ingresó a los Seals. Como integrante de una de las fuerzas más duras de la armada norteamericana estuvo Haití, Medio Oriente y Bosnia.

A principios de 1996, luego de dos años de servicio, Prince solicitó la baja, reclutó a varios de sus ex compañeros y creó su propia compañía. Tenía 27 años y mil millones de dólares.

La firma posee un campo de entrenamiento de casi 2.500 hectáreas en Moyock (Carolina del Norte), 160 instructores, 30 aviones y más de 300 vehículos terrestres. Recientemente abrió una sucursal en Mount Carrol (Illinois) llamada Blackwater North, con nueve campos de tiro al blanco en una extensión de 200 hectáreas. El periodista Jeremy Scahill, del diario The Nation, afirma en su libro Blackwater. La aparición del más poderoso ejército de mercenarios del mundo, que la nómina es de 20.000 empleados, aunque la cifra puede ser algo exagerada.

La empresa se ocupó de la seguridad de Paul Bremer, administrador civil de Irak desde el 11 mayo hasta el 28 de junio de 2004: en ese mes y medio aportó 36 hombres y tres helicópteros mediante un contrato de 21 millones de dólares. Ese servicio VIP sacó del anonimato a Blackwater Security Consulting, que hasta entonces era una organización de mercenarios casi fuera de la ley y guardaespaldas en situaciones de riesgo.

Con 10.00 integrantes en Irak, la milicia de Prince era la más numerosa después de las tropas estadounidenses y se ubicaba encima de los contingentes militares del Reino Unido y España. Sus miembros son casi todos ex soldados con experiencia en América Latina en los años 80 y 90 y algunos estuvieron destinados en Afganistán después del atentado aéreo del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.

Los salarios de los agentes de seguridad oscilan entre seis mil y ocho mil dólares mensuales, aunque los de nacionalidades latinoamericanas –sobre todo chilenos, colombianos y salvadoreños– ganan menos.

Además de Afganistán, la empresa tiene presencia militar-policial en Azerbaiyán, Jordania, Filipinas, algunos países africanos y dentro mismo de Estados Unidos. En Azerbaiyán, una “democracia autoritaria” que en 1991 se independizó de Rusia, instructores militares de Blackwater entrenaron una unidad naval al estilo Seal a un costo de 162 millones de dólares. En Jordania, 40 especialistas adiestran fuerzas antiterroristas. En Estados Unidos, tras el paso del huracán Katrina en agosto de 2005, los guardias privados vigilaron las calles de Nueva Orleáns por 243 dólares al día, mientras la empresa le cobraba 950 dólares diarios al gobierno.

Desde que ingresó a este mercado de trabajo no convencional, Blackwater Security Consulting sostiene que adiestró a 50.000 hombres en casi todo el mundo. Y para suerte de Erik Prince, en estos tiempos de “seguridad global” su empresa está fuera de las Convenciones de Ginebra, una serie de acuerdos firmados entre 1864 y 1949 que fijan reglas humanitarias de guerra y posguerra.

Para el joven millonario calvinista la felicidad es, como en la canción de Lennon y McCartney, “un revólver ardiente”. El irónico subtítulo de aquella composición del famoso Álbum Blanco de Los Beatles podría ser el lema corporativo de Blackwater: “Bang! Bang! Shoot! Shoot!”.

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