LA MUERTE DE ROQUE DALTON: DOS BALAS PARA SILENCIAR UNA INTELIGENCIA INCÓMODA

El 10 mayo de 1975 fue asesinado el poeta, periodista, ensayista, novelista y militante revolucionario Roque Dalton, considerado “el escritor más universal de El Salvador” y uno de los más brillantes narradores centroamericanos. En Argentina es uno de los grandes ausentes en los suplementos literarios dominicales, sean conservadores o progres

Roque Dalton

Roberto Bardini

Las dos balas que lo alcanzaron a traición desde atrás –la primera lo hirió en un hombro, la segunda le destrozó la cabeza– no salieron de una pistola policial o militar. Fueron disparadas por alguien que se suponía uno de sus compañeros del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), organización en la que militaba y que más tarde se sumó al Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN).

Lo habían arrestado el 13 de abril de 1975 por “indisciplinado, revisionista de derecha y agente pro cubano”. Días después, la acusación cambió: era “agente de la CIA”, dijeron. Hoy se conocen varios testimonios acerca de que esta versión ya había circulado por boca de algunos dirigentes del Partido Comunista Salvadoreño, que envidiaban al poeta por su talento y lo detestaban por transgresor, irreverente, bebedor y enamoradizo. En lo que se refiere a moralina “proletaria”, el stalinismo, el maoísmo y la ultraizquierda rabiosa al estilo Sendero Luminoso, tuvieron un punto en común con el fundamentalismo religioso que exudan la Inquisición, el Opus Dei, Tradición, Familia y Propiedad, los Caballeros de Colón y otros desechos tóxicos.

La ejecución fue decidida por Alejandro Rivas, Vladimir Rogel, Jorge Meléndez y Joaquín Villalobos, integrantes de la dirección del ERP. Lo mataron en la misma fecha en que El Salvador celebra el Día de las Madres. Cuatro días más tarde, el escritor hubiera cumplido 40 años.

El cuerpo ni siquiera fue enterrado. Se cree que los ejecutores lo abandonaron en un paraje denominado El Playón y el cadáver terminó devorado por perros y aves de rapiña. Si la versión es cierta, hay un detalle aún más tenebroso: en ese lugar, los escuadrones de la muerte salvadoreños dejaban los restos acribillados a tiros de políticos, sindicalistas y estudiantes sospechosos de colaborar con la guerrilla.

Un “error de juventud”

Ninguno de los ejecutores de Roque Dalton tuvo un final heroico o, siquiera, un destino más o menos digno.

Alejandro Rivas, jefe máximo del ERP, huyó del país en 1976 con dos de los cinco millones de dólares que la organización había cobrado como rescate por el secuestro de un empresario que terminó asesinado. Se realizó una cirugía plástica que cambió su fisonomía, adquirió otra identidad y se sumergió en el ostracismo político.

Su protegido Vladimir Rogel –un militarista de escasa inteligencia, que despreciaba a los intelectuales y se había dedicado a golpear e insultar al poeta durante su cautiverio– fue “ajusticiado” con sus antiguos compañeros por motivos que no tenían nada que ver con la muerte de Dalton.

Jorge Meléndez ingresó al Partido Social Demócrata y se convirtió en director de Protección Civil del gobierno de Mauricio Funes, candidato del FMLN y primer presidente de izquierda en toda la historia de El Salvador. En mayo de 2010, Meléndez declaró: “Yo no recuerdo el asesinato de Roque Dalton. Recuerdo un proceso político en el cual salieron muertos varios compañeros, uno de ellos, Roque Dalton”. E insistió sin inmutarse: “Es una persona que murió fruto de un proceso político dentro de una guerrilla”.

Villallobos

Villalobos le obsequia su fusil AK-47 al presidente Salinas de Gortari

Luego de la firma de los acuerdos de paz en México entre el gobierno de El Salvador y el FMLN en enero de 1992, el ex comandante Joaquín Villalobos pasó por la universidad inglesa de Oxford y se metamorfoseó en politólogo. Convertido impúdicamente en “consultor para la resolución de conflictos internacionales”, fue asesor de cuatro presidentes conservadores en política y neoliberales en economía, alineados con Estados Unidos: el salvadoreño Francisco Flores, el colombiano Álvaro Uribe y los mexicanos Carlos Salinas de Gortari y Felipe Calderón.

Dirigente del efímero Partido Democrático, el “apagaincendios” disponía de una columna de opinión en El Diario de Hoy, de tendencia conservadora, y un espacio matutino en la oficialista Telecorporación Salvadoreña. Además, cada vez que el gobierno de su país enfrentaba conflictos sociales, viajaba desde Gran Bretaña para opinar en vivo y en directo. Y no perdía una sola oportunidad para criticar a sus antiguos compañeros del FMLN.

El asesinato de Roque fue “injusto, un error de juventud, el más grave que cometí”, le dijo el propio Villalobos casi 18 años después al periodista Juan José Dalton, hijo de la víctima, quien en 1993 lo entrevistó serenamente durante tres encuentros. El muchacho no admitió la explicación: “Ello sería aceptar que esa etapa de la vida –la juventud– es potencialmente criminal”, escribió en el periódico Excelsior, de México.

En diciembre de 1998, el periodista británico John Carlin publicó en el diario español El País una entrevista a Villalobos, a quien describe como “un luchador por la libertad que se muestra aliviado por no haber ganado la guerra a principios de los años ochenta” y “un antiguo marxista que confiesa que siempre se ha sentido más cerca de la cultura norteamericana que de los soviéticos”. Un par respuestas del ex comandante guerrillero del ERP son más elocuentes que un ensayo de cien páginas acerca de su travestismo político: “Pobrecito mi país si hubiéramos ganado”, dice. “Éramos la generación del rock. ¿Qué teníamos que ver nosotros con ese aburrido mundo soviético?”.

De El Gráfico y Borocotó al marxismo

Roque Dalton 1Roque Dalton nació el 14 de mayo de 1935, en San Salvador. Su padre, Winnall Dalton, era un millonario texano criado en la frontera con México. Su madre, María García, fue una modesta enfermera salvadoreña. Realizó sus primeros estudios en un colegio jesuita. Después estudió Derecho en El Salvador y Chile y cursó Antropología en México.

En 1953 entrevistó en Santiago al muralista mexicano Diego Rivera para la revista literaria de la Universidad de Chile. Él mismo relató más tarde su encuentro con el pintor: “Me preguntó, con aquella manera exuberante que tenía, que cuántos años tenía yo. Yo le dije que 18 años. Entonces me preguntó que si yo había leído marxismo. Yo le dije que no. Entonces me dijo que tenía yo 18 años de ser un imbécil. Y me echó”.

En 1956, Roque fundó con un grupo de poetas salvadoreños y centroamericanos el Centro Literario Universitario (CLU). Ese mismo año ganó el Premio Centroamericano de Poesía otorgado por la Universidad de El Salvador. A los 22 años de edad, se afilió al Partido Comunista, al que abandonó pocos años después.

Dalton tuvo un “costado” argentino, muy anterior a su amistad con Julio Cortázar y la admiración por la poesía de Juan Gelman. Comenzó en su infancia con la lectura de las revistas Billiken y Mundo Argentino, además de libros de texto escolares que el primer gobierno peronista distribuía en casi todos los países centroamericanos a través de sus embajadas. En febrero de 1969, entrevistado por el escritor uruguayo Mario Benedetti para la revista Marcha, dijo que había crecido “en la órbita del fútbol, de El Gráfico, Borocotó, Rico Tipo, César Bruto”.

Y en cierta ocasión, según cuenta en su poema No, no siempre fui tan feo, un marido celoso que suponía que él era un diplomático argentino, le rompió una botella de ron en la cara. Dalton agradece jocosamente la confusión porque si el iracundo esposo hubiera sabido que en realidad era un poeta salvadoreño quizás las consecuencias habrían sido peores.

“Como si supiera que me van a matar al día siguiente”

Por su militancia, el escritor estuvo preso y fue desterrado. Vivió en Guatemala, Cuba, la Unión Soviética y Checoslovaquia. En ese tiempo, conoció Vietnam del Norte y Corea.

Ficha policial

Ficha policial del poeta, octubre de 1960

Mucho antes de su asesinato ya había sido condenado a muerte dos veces y logró escapar casi milagrosamente. La primera vez, cuatro días antes de la fecha prevista para su ejecución en octubre de 1960, fue derrocado el general de turno. La segunda, en 1965 cuando un terremoto devastó El Salvador. El escritor estaba encarcelado en el poblado de Cojutepeque, a 34 kilómetros de la capital, y aprovechó la grieta en una de las paredes de su celda para hacer un boquete y escapar a toda velocidad.

En 1967 escribió una frase premonitoria: “Desde hace algunos años siempre me propuse escribir de prisa, como si supiera que me van a matar al día siguiente”. Con el seudónimo de “Farabundo”, en 1969 ganó el Premio Casa de las Américas de poesía con su ópera-rock Taberna y otros lugares, escrita durante sus dos años de residencia en Praga.

La obra poética de Dalton incluye: Mía junto a los pájaros (1957), La ventana en el rostro (1961), El mar (1962), El turno del ofendido (1962), Los testimonios (1964), Poemas (antología, 1968) y Los pequeños infiernos (1970).

Entre sus ensayos y narraciones se cuentan: César Vallejo (1963), El intelectual y la sociedad (1969), “¿Revolución en la revolución?” y la crítica de la derecha (1970), Miguel Mármol y los sucesos de 1932 en El Salvador (1972) y Las historias prohibidas del Pulgarcito (1974), donde figura el célebre “Poema de amor”, dedicado a sus compatriotas:

Los que ampliaron el Canal de Panamá
(y fueron clasificados como “silver roll” y no como “gold roll”),
los que repararon la flota del Pacífico
en las bases de California,
los que se pudrieron en la cárceles de Guatemala,
México, Honduras, Nicaragua,
por ladrones, por contrabandistas, por estafadores,
por hambrientos,
los siempre sospechosos de todo
(“me permito remitirle al interfecto
por esquinero sospechoso
y con el agravante de ser salvadoreño”),
las que llenaron los bares y los burdeles
de todos los puertos y las capitales de la zona
(“La gruta azul”, “El Calzoncito”, “Happyland”),
los sembradores de maíz en plena selva extranjera,
los reyes de la página roja,
los que nunca sabe nadie de dónde son,
los mejores artesanos del mundo,
los que fueron cosidos a balazos al cruzar la frontera,
los que murieron de paludismo
o de las picadas del escorpión o de la barba amarilla
en el infierno de las bananeras,
los que lloraran borrachos por el himno nacional
bajo el ciclón del Pacífico o la nieve del norte,
los arrimados, los mendigos, los marihuaneros,
los guanacos hijos de la gran puta,
los que apenitas pudieron regresar,
los que tuvieron un poco más de suerte,
los eternos indocumentados,
los hacelotodo, los vendelotodo, los comelotodo,
los primeros en sacar el cuchillo,
los tristes más tristes del mundo,
mis compatriotas, mis hermanos.

Luego de su muerte se publicaron Pobrecito poeta que era yo (novela), El libro rojo de Lenin (ensayo) y Un libro levemente odioso y Contra ataque (poesía).

“Cuando sepas que he muerto…”

Roque Dalton 3En diciembre de 1973, Roque ingresó a El Salvador con un pasaporte falso a nombre de “Julio Dreyfus”. Dentro del ERP utilizó el nombre de “Julio Delfos Marín”. Antes de su retorno final al país, se había sometido a una cirugía facial realizada por el mismo equipo médico cubano que preparó la entrada clandestina del “Che” Guevara a Bolivia.

“Es la inteligencia y clarividencia de Roque la que disgustó a ciertas personas dentro de una organización política, que tenía mucha autoridad pero poca inteligencia y poco acierto en sus posiciones”, dijo su compatriota Fabio Castillo, médico y dirigente político, integrante de la Comisión Política Diplomática del FMLN y dos veces rector de la Universidad de El Salvador. “Era difícil para esas personas entender la inteligencia de Roque. Eso no le gusta a las personas que no tienen igual nivel de capacidad y de comprensión”.

El escritor Eduardo Galeano recuerda así al poeta asesinado:

Roque Dalton, alumno de Miguel Mármol en las artes de la resurrección, se salvó dos veces de morir fusilado. Una vez se salvó porque cayó el gobierno y otra vez se salvó porque cayó la pared, gracias a un oportuno terremoto. También se salvó de los torturadores, que lo dejaron maltrecho pero vivo, y de los policías que lo corrieron a balazos.

Y se salvó de los hinchas de fútbol que lo corrieron a pedradas, y se salvó de las furias de una chancha recién parida y de numerosos maridos sedientos de venganza. Poeta hondo y jodón, Roque prefería tomarse el pelo a tomarse en serio, y así se salvó de la grandilocuencia y de la solemnidad y de otras enfermedades que gravemente aquejan a la poesía política latinoamericana. No se salva de sus compañeros. Son sus propios compañeros quienes condenan a Roque por delito de discrepancia. De al lado tenía que venir esta bala, la única capaz de encontrarlo.

“Creo que a Roque, si no lo matan en el 75, lo matan después porque siempre era incómodo, ese tipo de inteligencia es un lujo que este país no ha permitido darse”, escribe Luis Alvarenga en El ciervo perseguido, una biografía de Dalton publicada en 2002.

El hombre que murió por orden de Joaquín Villalobos y otros tres esperpentos políticos, dejó un poema premonitorio:

Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre
porque se detendría la muerte y el reposo.
(…)
Cuando sepas que he muerto di sílabas extrañas.
Pronuncia flor, abeja, lágrima, pan, tormenta.
No dejes que tus labios hallen mis once letras.
Tengo sueño, he amado, he ganado el silencio.

Es casi seguro que el politólogo graduado en Oxford y “especialista en resolución de conflictos” no podría redactar una sola línea de este calibre. La poesía y la literatura no son destrezas propias de los verdugos.

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40 comentarios en “LA MUERTE DE ROQUE DALTON: DOS BALAS PARA SILENCIAR UNA INTELIGENCIA INCÓMODA”

  1. gonzalez jeanett Says:

    LA POESÍA NO ES SUBVERSIVA PORQUE RIMA SINO PORQUE
    EXPRESA LOS SENTIRES DE QUIENES SE EMPEÑAN EN ACERCARSE E LA DIGNIDAD DE VIVIR COMO SERES HUMANOS

  2. Bernardo Maresca Says:

    Felicitaciones Bardini !!!!
    Una impecable semblanza de Roque Dalton.

  3. Rubén Guillén Says:

    Extraordinario, Bardini. Como todo lo suyo.


  4. Por su talento a Roque Dalton debieron haberlo absuelto y expulsado de la organizacion sopena de ser fusilado si regresaba pero nunca ver actuado viceralmente, fueron unos revolucionarios mediocres quienes lo asesinaron y tal vez ni eso.

    • luis eduardo rivera Says:

      Revolucionarios, nunca; fanáticos, sí; mediocres, sin la menor du
      da.Habría que escarbar un poco más profundo en esa decisión de fusilarlo; a menudo las razones son mucho más banales: envidia, celos personales por ejemplo. Un hombre con la reputación y la envergadura de Dalton era proclive a despertar este tipo de sentimientos entre la gente banal, como los que decidieron fusilarlo.


  5. […] LA MUERTE DE ROQUE DALTON: DOS BALAS PARA SILENCIAR UNA INTELIGENCIA INCÓMODA | BAMBÚ PRESS. […]

  6. Patty Colombia-Bêlgica Says:

    Lo asesinaron los dinosaurius de la izquierda,que no dejan avanzar la revoluciôn,los que se quedan pegados a la caverna de siempre…de esos hay muchos…y se dicen de izquierda jajajajaja que pena.


  7. Extraordinario… opacado solamente por la mención tendenciosa del Partido Comunista.

  8. VIRGILIO.CRESPO@GMAIL.COM Says:

    EL POETA NUNCA MUERE,ES NECESARIO QUE NO EXISTA EN LA INMUNDICIA DELA TRAICIÓN EN EL CHARCO DELA ENVIDIA.
    ROQUE CONO EL DIJO ES UNA LÁGRIMA SEDIENTA DE AMOR,
    NO FUE EL,CANSANCIO SU ÚLTIMA SANGRE NO FUE EL OLVIDO SU PASO POR EL MUNDO FUE SU ALMA POLVORIENTA DEL CAMINO A LA DIGDIDAD Y AL HEROÍSMO.


  9. Fue lamentable la muerte del Poeta y Revolucionario Roque Dalton,cuando se supone que entre los Revolucionarios debe primar la hermandad,la comprension,la etica,la honestidad,la ecuanimidad, los valores,pues la lucha Revolucionaria es sacrificio y compañerismo,organizacion y trabajo,y el Revolucionario que no se adapte no esta preparado,para un proceso de lucha y sacrificio,que le puede costar hasta la vida.Dalton fue victima de unos compañeros que no supieron aquilatar su capacidad y su entrega,su amor al Salvador,su lucha y su sacrificio por darle al pueblo un gobierno justo,democratico y Revolucionario,paz a sus restos y que su memoria sirva de acicate y de ejemplo,para que el pensamiento y el recuerdo de Roque Dalton nunca mueran y hagan del pueblo Salvadoreño un ejemplo de tenacidad , lucha y trabajo dentro de todas las naciones Latinoamericana.


  10. Que cosa verdad? Los brutos paren otras conciencias
    al intentar matar la inteligencia.


  11. Bardini, que semblanza tan profunda y humana de un poeta, asesinado por los comerciantes de la política, disfrazados de izquierdistas, esa plaga que en Colombia tiene a bellezas como Oti Patiño, Rosemberg Pabón o Hebert Bustamante

  12. pilo cordova Says:

    Excelente bosquejo histórico. Toda una verdad escondida y apagada de un gran poeta orgullosamente mi hermano salvadoreño.


  13. […] cenotafio, para honrar su memoria. Y el periodista, escritor y docente argentino Roberto Bardini, escribió: El hombre que murió por orden de Joaquín Villalobos y otros tres esperpentos políticos, dejó […]


  14. Triste suerte de grandes hombres, con estatura de gigantes por su inteligencia y humanismo; ser asesinados a traición por cobardes alimañas.

  15. jose de jesus galvan pozos Says:

    ARRIBA COMANDANTE ROQUE HASTA LA VICTORIA SIEMPRE

  16. Navegante Says:

    Es definitivo…su muerte anti-intelectual, muestra el rumbo necio y arrogante, bañado de torpeza, que siguieron sus mal – afines, después de tal CRIMEN. Déspotas de la idiotez, luminarias del valle de la muerte, ensayistas en blanco de la nada, parias odiosas que en Dalton, veían y les pesaba saborear su presencia literaria, Pan que negaron a un pueblo necesitado por siempre de esa luz intelectual anti opresión.


  17. “El poeta para la burguesía solo puede ser: SIRVIENTE, PAYASO o ENEMIGO.” Y yo veo muchos payasos y sirvientes publicando libritos con los gobiernos. 😉

  18. May Destino Says:

    definitvamente es un peligro para los gobernantes salvadoreños tener una forma de pensar unica y tener una mente majuestuosa.

  19. Rodolfo Juárez Says:

    Siempre existen egoístas, en todos los grupos sociales y más aún, revisionistas que se dicen ser políticos, y eso fue la dirigencia del ERP, Joaquín Villalobos, seguramente jamás olvidará su error de juventud. Roque Dalton seguirá trascendiendo.


  20. Es triste la pèrdida de un intelectual del calibre de Roque Dalton y más aún que su muerte(asesinato) proviene de la envidia , el anti-intelectualismo y el deseo de poder verticalista de algunos miembros de la dirección del ERP de esa época, han quedado manchados con sangre inocente para siempre y EL Salvador ha perdido a uno de sus mejores hijos.

    • Rodolfo Juárez Says:

      Hagámosle un homenaje, a su invaluable trayectoria social y literaria. ROQUE DALTON VIVE Y VIVIRÁ, EN LA MEMORIA HISTÓRICA, NO NADA MAS DE EL QUERIDO PUEBLO SALVADOREÑO, PUES TAMBIÉN ES UN HOMBRE DE NUESTRA AMÉRICA LATINA.


      • ¡QUE SE DEBE DECIR QUE NO HAYAN DICHO!!!!!!!!!!!!!????????????, NO HE CONOCIDO, REVOLUCIONARIOS CON MAYÚSCULA, NI CREO QUE CON MINÚSCULA, PERO SI SE QUE EN ALGO SE PARECEN A LOS ENEMIGOS DEL PUEBLO, “NO TOLERAN LA INTELIGENCIA, CLARIDAD Y SOBRE TODO HONESTIDAD DEL OTRO,” Y CUANTO MÁS AVANZA EL TIEMPO, MÁS ME LO CONFIRMA, NO DESCONFIEMOS DEL ANALFABETO, DESCONFIEMOS DEL PSEUDO INTELECTUAL.

  21. Mario Says:

    Che, se lo presenta a Dalton como un comunista. ¡¿Por qué no dicen como terminó con el PC cubano y como vomita contra Fernandez Retamar y Casa de las Américas primeros y contra el Secretario General del PC salvadoreño después. Típico del PC en todas partes es ponerse todos los ponchos… según la ocasión. A Dalton lo mataron los stalinistas fierreros y lo traicionaron los stalinistas oficiales… esa es la posta! Todos juntos hoy traicionan y entregan al pueblo salvadoreño al imperialismo y la burguesía

  22. Tewis Says:

    Reblogueó esto en siwetnanosociologiay comentado:
    “La poesía y la literatura no son destrezas propias de los verdugos”

  23. Esther Molinas Says:

    Un Eroe de los peores tiempos!
    Con Talento! Valor Y VALORES.Dónde jama se detuvo, ni dudó para defenderlo!

  24. Ricardo Quintanilla Says:

    Los asesinos de Roque creyeron que aquella noche sería su gran noche. Que bajo el manto escuro de aquella noche nadie vería como desgarraban su mediocridad, ante la figura viva del poeta. Porque sólo muerto, quisieron creer, podrían vencer su grandeza y, talvez asi, la historia diría que fuiemos mejores que él. Nunca se les cruzó por sus izquierdistas infantiles mentes, que al matarlo sólo agigantarían su estatura. Lo conviertieron en un gigante que no cesa de crecer, para que la mediocridad de sus asesinos jamás alcancen su estatura.


  25. […] LA MUERTE DE ROQUE DALTON: DOS BALAS PARA SILENCIAR UNA INTELIGENCIA INCÓMODA […]


  26. Muy bueno el artículo. Evidentemente Joaquín Villalobos (que era una especie de mesias dentro del ERP) fue quién dió la orden de asesinar a Roque Dalton. La razón la esbozan tanto Eduardo Galeano como Luis Alvarenga, Villalobos no podía aceptar que hubiera alguien con mayor capacidad que él en la organización. El crimen quedó impune y ni Villalobos ni Jorge Meléndez (conocido como Jonás) fueron ni serán juzgados por ello.

  27. Wilpocas Says:

    Qué pena que los que le sobre viven sean tan simplistas al usar como excusa del crimen una calentura de la juventud. Pero viniendo del adefeso Como es Joaquín Villalobos no hay duda que cosí carácter volátil e inestable, o sea que no es “ni chicha ni limonada” hoy es una cosa y mañana no se sabe en qué clase de “friiky” va a mutar..,

  28. Juan orlando garcia rivera Says:

    Roque dalton lei su libro pobrecito poeta fue un gran literato centroamericano. En e libro da a conocer su personalidad y su lucha revolucionaria. Pobres ignorantes que lo asesinaron y la forma que lo hicieron eso es crimen de lesa humanidad . Deben ser juzgados po r ese crimen

  29. rev rene antonio medellin olivas Says:

    roque, te hablo de tu pq si te hablo de usted, de señor y hasta como poeta historico me mentarias la madre,y con derecho,, tu pluma insurrecta ha sido mi vereda guanaca para conocer a tu pueblo,,, sus luchas eternas y justas, . cuanto perdimos con las desiciones de escaso cerebro politico y armados hasta las nalgas, como si las armas fueran la garantia de cambio, cada letra de tus trabajos es como una bala bien usada, bien dirigida y con proposito .. podria tomar con permiso y sin el, la palabra de solidaridad que concretizamos en la trinchera de la solidaridad internacional, sobre todo de Mexico. . COMPAÑERO COMANDANTE ROQUE DALTON, FUISTE, ERES Y SERAS, .

  30. Roberto maturana Silva Says:

    Un poeta revolucionario en una gavilla de marchantes…

  31. Amèrico V. Presa Says:

    ¿Habìa traicionado? NO. Fue por diferencias polìticas en el seno de la organizaciòn presuntamente revolucionaria. Es decir, un crimen stalinista de los tantos que sesgaron cuadros valiosos del campo revolucionario y popular. Y lo mas inmundo difìcil de soportar son las declaraciones de un ex “militante” arrepentido y domesticado por el sistema.

  32. Sara de Croix Says:

    Excepcional artículo, a la altura del personaje que reseña. Gracias y felicitaciones


  33. […] Texto de Roberto Bardini publicado originalmente en Bambupress […]


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